Ramón, Ricard y Elvira apenas tienen recuerdos de sus padres. En la mañana del 22 de abril de 1984 fueron abandonados en la estación de Barcelona. Tras unos meses, dos pedagogos les adoptaron y criaron como una familia. Más de tres décadas después, Elvira está a punto de tener su primer hijo, algo que le lleva a profundizar en el misterio de sus padres y los motivos que les llevaron a desaparecer.
Con Crims (2019-2025), Carles Porta empezó haciendo true crime de enorme éxito en Cataluña Radio y TV3 . Desde su productora, Goroka TV, se convirtió en uno de los impulsores de docuseries sobre casos reales, que han terminado dando el salto a plataformas como Movistar+ y Disney+. Abandonados tiene la peculiaridad de que los personajes reales que aparecen en la serie no son simples generadores de giros dramáticos, sino que cada uno de ellos tiene una psicología muy definida por sucesos que nunca han llegado a entender.
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La investigación del caso es exhaustiva pero desesperante por la falta de novedades durante muchos años. Sin embargo, en este periodo que parece interminable, los hermanos comienzan a conectar entre sí de una manera diferente, consolidando aún más los lazos familiares entre ellos.
Carles Porta ofrece de esta manera su documental más intimista, con un diseño visual muy sencillo y eficaz, en el que las recreaciones son sugerentes en su representación de recuerdos de la infancia que van saliendo a la luz a lo largo de la serie. Sus protagonistas expresan con humor y naturalidad unas vidas con muchos aspectos desconcertantes y traumáticos, pero también con detalles de ternura y empatía de sus padres adoptivos que supieron construir para ellos un nuevo hogar donde recomponerse. De esta manera la serie funciona al combinar ingredientes del thriller y el drama familiar, con una dosificación de la información que permite conectar con cada uno de los personajes a la vez que avanza la compleja investigación.