Juan y Gloria llevan divorciados veinte años. Viven en Buenos Aires pero están absolutamente distanciados. También de su hija, que vive en España. Cuando ésta fallece repentinamente, se verán obligados a viajar juntos y a reconstruir una etapa vital que han perdido.
Angeles González-Sinde adapta su propia novela homónima y construye un drama familiar que habla sobre las segundas oportunidades, la fragilidad de los vínculos y, a pesar de esto, su radical importancia. La cinta es algo irregular pero tiene dos grandes logros: en primer lugar, dos magníficos actores como protagonistas -Darío Grandinetti y Adriana Ozores- y, en segundo lugar, un clímax final muy emotivo, que cierra en punta una película que, sin ser sobresaliente, funciona bien …
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