Los Clubes de Lectura no son, desde luego, un invento actual. A lo largo de la historia ha habido diferentes iniciativas encaminadas a comentar la lectura de un buen libro para sacarle el máximo partido. Aunque leer sigue siendo una actividad personal, íntima e intransferible que requiere silencio y una razonable soledad, se ha extendido la necesidad, a veces terapéutica, de compartir con otras personas los beneficios que aporta leer un buen libro.
Reuniones en bibliotecas públicas y privadas, en salones populares o de alta alcurnia, en casas particulares, en bares, en cafés, en librerías, en universidades… Últimamente, en España se han popularizado tanto que han brotado clubes de lectura en todos los sitios imaginables y en todos los rinco…
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