Acaban de ser aprobados los presupuestos generales de Italia, que introducen una modesta pero importante novedad en la financiación de la enseñanza no estatal: el establecimiento de un buono scuola que entrará en vigor el próximo curso académico. Como señala en tempi.it Peppino Zola, se reafirma el principio y se abre una pequeña brecha en un muro que parecía inquebrantable.
La Ley Berlinguer (así llamada por Luigi Berlinguer, el ministro de Educación que la promovió), de 2000, estableció que el Sistema Nacional de Instrucción está compuesto por dos pilares: las escuelas estatales y las paritarias (privadas sin ánimo de lucro, semejantes a las concertadas españolas o a las francesa en régimen de contrato de asociación). La norma reconoce qu…
Contenido para suscriptores
Suscríbete a Aceprensa o inicia sesión para continuar leyendo el artículo.
Un comentario
Es una gran apertura a la libertad de elección de colegio, aunque se queda algo corto. ¡Que miedo nos da que cada uno elija el colegio que quiera en las mismas condiciones!