Eugen Ruge nació en la URSS en 1954 y estudió Matemáticas en la República Democrática Alemana. Poco antes de la caída del Muro de Berlín, consiguió fugarse e instalarse en la República Federal, donde comenzó su carrera como escritor. También es autor de En tiempos de luz menguante (2013), publicada en castellano en Anagrama, que cuenta la historia novelada de su familia en la Alemania comunista desde la década de los cincuenta hasta finales de los ochenta del siglo XX. En Metropol, ambientada en la URSS a finales de los años treinta, vuelve a inspirarse en su vida familiar.
La principal protagonista es su abuela Charlotte. Casada con un comunista, separada con dos hijos, en 1933 tiene que huir de Alemania perseguida por los nazis y se traslada a Moscú, donde trabaja en el OMS, el servicio de inteligencia del Komintern. Ahora vive con Wilhelm y al comienzo de la novela los dos pasan unos días de vacaciones en Yalta. Estamos en el año 1936 y durante esas vacaciones leen en la prensa el desarrollo de uno de los grandes juicios políticos que se vivieron en la URSS contra históricos dirigentes comunistas, juicios que dieron origen a la Gran Purga. En Yalta se enteran también de que uno de sus amigos está detenido, acusado de trotskista.
Cuando regresan de vacaciones, asisten a la extensión de las purgas dentro del Partido Comunista, que también afecta al OMS. Tanto Charlotte como Wilhelm tienen que abandonar sus puestos y por orden de la Internacional Comunista son confinados en el famoso hotel Metropol (en el que transcurre otra reciente novela, Un caballero en Moscú, de Amor Towles), donde vivirán año y medio a la espera de que el Partido tome una decisión.
La novela relata especialmente los monótonos meses transcurridos en el hotel, a la vez que aparecen cada vez más compañeros del OMS, todos con el temor de que el NKVD (antecedente del KGB) les detenga, como ya está sucediendo con otros compañeros. El temor se apodera de ellos, así como el miedo a las posibles delaciones y detenciones.
Pero el autor no ha escrito un libro histórico, sino que se sirve de esos dramáticos hechos para escribir una novela en la que intenta mostrar cómo y por qué muchos intelectuales y activistas comunistas, en este caso alemanes, acabaron apoyando una dictadura como la de Stalin. A pesar del miedo, a pesar del peligro que corren, a pesar de las acusaciones que pudieron acabar con sus vidas (como les sucedió a tantos amigos y compañeros), fueron leales durante toda su vida al comunismo. Como escribe el autor, no ha revelado hechos que no se conozcan, “aunque hay que señalar que a día de hoy no pocas personas siguen negando, minimizando, relativizando o disculpando estos crímenes”.