El festín de Cronos

TÍTULO ORIGINALLe festin de Kronos

GÉNERO

Rialp. Madrid (1995). 192 págs. 1.700 ptas. Edición original: Fleurus. París (1991).

El dinamismo de Europa está amenazado por el envejecimento de su población, a causa de la radical caída de la fecundidad. Este es el mensaje central de Gérard-François Dumont, profesor de la Universidad de la Sorbona y presidente del Instituto de Demografía Política de París, continuador de la escuela de pensamiento de Alfred Sauvy. Dumont ve un símbolo de esta involución en el mito de Cronos, que devoraba a sus propios hijos para que ninguno le destronara.

El profesor de la Sorbona advierte que esta caída de la fecundidad es radicalmente distinta de la «transición demográfica»: la adaptación de la natalidad a una mortalidad más reducida se había producido ya antes. Ahora estamos en una situación de desequilibrio. Sin duda, esto no hubiera sucedido sin la revolución anticonceptiva. Pero también influyen factores ideológicos. La prioridad dada a lo material, el imperio del ego, los excesos del feminismo radical, la desconfianza ante el futuro, contribuyen a este declive de la fecundidad.

Pero Dumont no se queda en el lamento pesimista. Cronos puede ser derrotado con políticas que fomenten una nueva solidaridad entre las generaciones. El autor está convencido de que, como la empresa privada, la familia prospera por sí misma, siempre que los poderes públicos le aseguren un ambiente favorable.

Una inteligente política familiar es sin duda necesaria, sobre todo en un país como España que está a la cola tanto en lo que se refiere a la fecundidad como a los subsidios familiares. Pero también habría que plantearse cómo crear una opinión pública y unos usos sociales que no inhiban el deseo de tener más hijos.

Ignacio Aréchaga

Contenido exclusivo para suscriptores de Aceprensa

Estás intentando acceder a una funcionalidad premium.

Si ya eres suscriptor conéctate a tu cuenta. Si aún no lo eres, disfruta de esta y otras ventajas suscribiéndote a Aceprensa.

Funcionalidad exclusiva para suscriptores de Aceprensa

Estás intentando acceder a una funcionalidad premium.

Si ya eres suscriptor conéctate a tu cuenta para poder comentar. Si aún no lo eres, disfruta de esta y otras ventajas suscribiéndote a Aceprensa.