Hay que echarle valor para reescribir la historia de El Señor de los Anillos dada la importancia de la obra. No es que La Tierra Media: Sombras de Guerra se invente la base, porque sigue siendo derrotar a Sauron, pero lleva a cabo cambios sustanciales que pueden ahuyentar a los conocedores del original (como la nueva versión de Ella Laraña).
Sin embargo, Monolith Productions lo ha llevado al extremo y reafirma lo que se pudo ver en el anterior juego: seguimos siendo el montaraz Talion, aunque esta vez cuenta con un importante aliado. Juntos y con un nuevo Anillo de Poder, intentarán derrocar de una vez por todas al Señor Oscuro.
Ayúdanos a sacar adelante Aceprensa. Suscríbete o haznos un Bizum (10010) por la cantidad que quieras.
El inmenso mundo abierto está lleno de opciones, coleccionables, misiones, formas de afrontar los combates y horas por delante para profundizar tanto como uno quiera, sin contar con la capacidad de subir de nivel y lograr mejoras realmente impresionantes.
Los combos y las coreografías son espectaculares, y la opción de dominar orcos, formar un ejército propio y hasta ponerlos en contra unos de otros es impagable. En general, se ha potenciado todo lo que ya destacaba el primer juego y se ha ampliado el escenario.
A nivel técnico funciona sin muchas pegas, con un doblaje al castellano lleno de actores profesionales y miles de frases distintas. Una pena que algunas voces se repitan demasiado.
Sin embargo, conviene destacar que la cámara da problemas sin parar, al irse a los lugares menos adecuados; que muchas veces la IA hace cosas muy extrañas y que el manejo de ciertas bestias es complicado y deja que desear.
La Tierra Media: Sombras de Guerra tiene una violencia explícita que lo aleja del público más joven. Está dirigido a mayores que sean fans de la épica obra de Tolkien y además estén dispuestos a aceptar sus numerosas licencias. Es, en todo caso, una genial oferta para aficionados a la acción, los mundos abiertos y el rol.
|
|