El húngaro Sándor Márai realiza en 1940 un nostálgico homenaje a la ciudad de Budapest, recorriendo lugares muy vinculados a su vida bohemia de escritor.
La conflictiva estancia de una joven húngara en un internado sirve a la autora para mostrar el proceso de madurez de la protagonista en medio de unas extrañas circunstancias.