Una feminista fuera del coro

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Camille Paglia es una profesora universitaria americana y crítica social, feminista y lesbiana, conocida por sus opiniones independientes. A sus 69 años sigue defendiendo una total libertad de expresión sexual, pero también se revela como una mujer muy realista. Recogemos algunas declaraciones hechas en una entrevista por vídeo publicada en la web británica Spiked

Los universitarios de hoy

“No son conscientes de los grandes patrones de la historia del mundo, el ascenso y la caída de civilizaciones como Babilonia y Roma que se hicieron muy tolerantes sexualmente, y luego cayeron. Si no estás familiarizado con eso, puedes creer honradamente que todo es progreso y que nos estamos moviendo hacia un estado de cultura ideal en el que todos nos damos la mano y en el que cada uno es aceptado tal como es…”. Para Paglia, esto es más bien “un síntoma de una civilización antes de caer. Nosotros somos muy tolerantes, no apasionados, pero hay bandas de vándalos y de destructores circulando por las fronteras de nuestra civilización que la quieren tirar abajo”.

Temas tabú

“Hoy está censurada la discusión sobre las causas de distintos asuntos de género”. En el caso de la homosexualidad, “en los años 80 se hablaba de encontrar el gen de la homosexualidad, pero como no se encontró, se impuso el silencio. Incluso plantear la cuestión del origen de la homosexualidad se considera un signo de homofobia. Pero yo creo que es obligado que cada uno se plantee cuestiones acerca del desarrollo de su personalidad y de su orientación sexual”. “Estoy esperando que algunos jóvenes gais valientes protesten contra esta censura”.

Transexuales

A Paglia le exaspera la cobertura que la prensa americana está dando al asunto de los transexuales y la “guerra de los baños”. En general, toda esta obsesión por el lugar que uno ocupa en el “espectro de género” le parece un modo de mirarse el ombligo.

“Una cosa es sentir ‘no me encuentro cómodo en el sexo con el que nací’, y otra las presiones para cambiar, cambiar, cambiar, y telegrafiarlo al mundo. La gente se ve empujada a tomar decisiones sobre cirugía para cambiar de sexo y para tomar hormonas, lo cual es peligroso, y puede crear todo tipo de problemas de salud a largo plazo”. “Creo que hay transexuales que tienen un problema genético desde el principio, pero son una ínfima minoría de la población, y la ciencia médica está aún viendo cómo ayudar a estas personas”.

“Pero ahora se ha convertido en una afirmación de moda, o en una máscara [para otros problemas]. Se induce a la gente a pensar que toda su insatisfacción –en la vida familiar, en la escuela, en las relaciones sociales– tiene que ver con este asunto de género. Pero quizá no es así. Quizá hay otras cuestiones que una persona debe afrontar”.

“En otros tiempos había diferentes tipos de orientaciones que te ayudaban a centrarte y desarrollarte psicológica, espiritual y culturalmente. En cambio, ahora toda la infelicidad que la gente experimenta en estas áreas se concentra en la cuestión de género. Quizá tienes un problema de género, pero no es todo el problema”.

Los hombres no son mujeres

Camille Paglia se refiere también a las agresiones sexuales en los campus americanos, problema que preocupa y para el que se intenta adoctrinar a los universitarios en lo que significa un verdadero consentimiento.

Paglia afirma que las mujeres deben ser plenamente responsables de sus decisiones en materia sexual. Le asombra que mientras su generación luchaba por tener plena libertad para evitar que las autoridades académicas actuaran como padres, las jóvenes de hoy quieren que las autoridades velen por ellas. En este asunto del respeto en las relaciones entre hombres y mujeres, piensa que el modo de vestir también importa. “Las jóvenes se han criado en una cultura en que la vestimenta mínima es estándar. No son conscientes de que lo que se enseña o un particular modo de vestir pueden comunicar un mensaje de interés o de disponibilidad sexual”

“Pero en cuanto dices esto, la feminista de hoy responde: ¡Estás culpando a la víctima! Tenemos derecho a vestirnos como queramos. Desde luego. Pero tienes que estar preparada para afrontar la realidad del mundo… que es un sitio peligroso. [Las jóvenes] no tienen ni idea de psicología humana, no se dan cuenta que no puedes tontear con la sexualidad, que es tremendamente explosiva”. “Si una chica está en una fiesta en una residencia universitaria –dice Paglia–, y acepta la invitación de un chico ‘ven a mi habitación’ ¿cómo puede ser tan estúpida para no entender que significa ‘vamos a tener sexo’?”.

“En los estudios de género se les dice que entre hombres y mujeres todo es exactamente igual, que si los chicos se comportan mal es porque tienen que aprender a ser como mujeres, tienen que hablar como mujeres, actuar como mujeres, y si piensas que no, eres sexista. En el fondo de todo esto hay una falta de respeto a las diferencias sexuales… Por favor, chicas, despertad”.

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