Holanda: “Integrarte es asunto tuyo”

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Duración lectura: 2m. 8s.

Amsterdam. En Holanda la polarización de la población inmigrante y de la autóctona va en aumento. Muchos holandeses se sienten amenazados por el cambio de panorama en el espacio público, cada vez con más signos islámicos, y por tensiones y violencia en algunos barrios de las grandes ciudades. Por su parte, la población venida de fuera se recluye en sus propios círculos y se siente discriminada en el campo laboral.

La ministra de Integración, Ella Vogelaar, socialista, más conciliadora que su predecesora, Rita Verdonk, conocida pon su mano férrea, ha presentado las nuevas directrices para la integración de los inmigrantes. Su informe de 120 páginas lleva un título que se puede traducir así: “¡Formar parte de la sociedad es asunto tuyo!”.

Según Vogelaar, no todos los síntomas son negativos. Como muestra señaló que “la participación de extranjeros no occidentales en la enseñanza superior se ha duplicado en los últimos años. La realidad no es unidimensional, hay que mostrar a los emigrantes que su situación puede mejorar. En los años 80 y 90, parecía que todo iría bien espontáneamente sin esfuerzo alguno. Pero tampoco debemos caer en la visión opuesta creyendo que nada funciona”.

Una de las palabras clave del plan es: derechos fundamentales. Cada ciudadano debe conocerlos, aceptarlos, no sólo respetarlos, sino disfrutar de ellos. Otra es reciprocidad: a cada derecho corresponde un deber. El gobierno va a facilitar el proceso de integración para que los ciudadanos cumplan el deber de integrarse. Se simplificará la burocracia y se atenderá a la capacidad y ambiciones de los candidatos de un modo más personalizado. También hay planes de clases especiales para superar los retrasos en conocimiento de la lengua.

La ministra pretende mejorar “la química” entre los ciudadanos, consciente de que es una cuestión en la que el papel de la Administración es muy limitado. Lo más que puede hacer es crear posibilidades y remover obstáculos para quienes estén dispuestos a asumir sus responsabilidades. Para ello se va a publicar un Código de ciudadanía responsable y se ofrecerán subsidios para proyectos que estimulen los contactos.

Otro camino es el deporte, para lo que se potenciarán asociaciones deportivas juveniles. En la enseñanza media profesional se fomentarán las prácticas en empresas, con la idea de que este contacto con la realidad empresarial exigirá a los jóvenes disciplina, responsabilidad y buenos modales.