Las farmacias de Washington podrán no vender la píldora del día siguiente

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 1m. 42s.

El estado de Washington no puede obligar a las farmacias a dispensar la píldora del día siguiente en contra de las creencias religiosas de sus propietarios, ha dictaminado un juez federal. “La decisión del tribunal tiene un mensaje claro: no se puede obligar a una persona a abandonar su profesión solo por sus convicciones religiosas”, declaró Luke Goodrich, subdirector de la Fundación Becket por la libertad religiosa. En colaboración con una firma de abogados, la fundación logró terminar con la ley.

La norma que obligaba a todas las farmacias a dispensar la píldora fue redactada en 2007 por Mary Selecky, secretaria de Salud del estado de Washington. El problema de esta ley, como apuntaba el juez, estaba en que “no era neutral, y por tanto no se podía aplicar con carácter general. Una ley no es constitucional desde el momento en que el gobierno la aplica a un colectivo particular, de manera discriminatoria, sin permitir la objeción de conciencia”. “Además, si el estado permite a las farmacias remitir pacientes a otras farmacias por motivos económicos, laborales u otras razones, también debe hacerlo por motivos de conciencia”, señaló Goodrich.

Tres fueron las farmacias que se negaron a suministrar la píldora del día siguiente por atentar contra sus principios. Esos medicamentos pueden ser abortivos. Las farmacias se mostraron dispuestas a indicar a los clientes otras farmacias donde pudieran conseguirla, pero no se les permitió. Una farmacéutica perdió su trabajo por esta causa y otra tuvo que irse a otro estado. La tercera farmacia fue investigada y amenazada con acciones legales.

La gobernadora Christine Gregoire se mostró en contra de la sentencia: “No se puede negar un medicamento correctamente recetado a una persona basándose en convicciones morales, religiosas o personales de los farmacéuticos”.

Washington se convierte así en el segundo estado después de Illinois en el que se ha logrado cambiar la ley que obligaba a tener en stock la píldora del día siguiente.