En España el cuidado de los mayores discapacitados depende sobre todo de sus hijas

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Duración lectura: 2m. 31s.

El continuo crecimiento de personas mayores dependientes en la población española exige la suma de esfuerzos del sector público y del privado para crear plazas residenciales, centros de día y servicios de atención a domicilio de los ancianos. Así se desprende del informe Las personas mayores en España 2002, elaborado por el Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (IMSERSO), que acaba de ser publicado.

En España los octogenarios suponen ya un 4% de la población y hay un millón de personas mayores que necesitan atención diaria debido a su discapacidad. En la gran mayoría de los casos se la presta la familia. En concreto, el 79,1% de los ancianos que necesitan cuidados son atendidos por algún familiar, sobre todo en el propio domicilio. Hay que tener en cuenta que en España solo el 12% de los mayores viven solos, frente a una media del 36% en la Unión Europea.

El informe destaca también el papel que desempeñan las hijas en la atención de los mayores. En un 32,3% de los casos son ellas mismas quienes se encargan de sus padres ancianos. El perfil habitual de estas hijas cuidadoras es el de mujeres de 40 a 65 años que tienen unos padres ya mayores y con un elevado riesgo de enfermedad y discapacidad, que trabajan y que al mismo tiempo cuidan de su hogar y de sus hijos. Después de las hijas, el cónyuge ocupa el segundo lugar (23,4%). Bastante por detrás se encuentra la atención por otros parientes (14,8%), hijo (5,9%) y servicios sociales (3,2%).

El informe señala además que es preocupante que casi un 12% los cuidadores -fundamentalmente mujeres- tienen más de 70 años.

Otro de los asuntos que trata el informe es el de las plazas para mayores en residencias. Según señala el texto, ha habido un crecimiento de un 8,4% en los dos últimos años. Este aumento es debido fundamentalmente al incremento de conciertos entre la administración pública y las empresas privadas.

Las residencias privadas siguen siendo las más numerosas (125.194 plazas), mientras que los centros públicos cuentan con 55.289 y los privados concertados con 34.673.

El informe también constata el aumento de plazas o usuarios de otros servicios sociales destinados a las personas mayores. En términos relativos el que más clientes ha ganado ha sido la teleasistencia (el mayor avisa en caso de necesitar auxilio). En 2001 utilizaron este servicio 78.565 ancianos. Sin embargo, la oferta más abundante es la ayuda a domicilio para mayores que no pueden valerse por sí mismos (139.384 beneficiarios). Este servicio permite contar con una persona que acude para realizar tareas domésticas o de aseo del anciano. También ha aumentado la oferta en centros de día, tanto públicos como privados. Sin embargo, solo hay 8.843 plazas en toda España. Este sistema, considerado como la mejor alternativa al ingreso residencial, permite que la persona mayor continúe en su entorno y reciba asistencia durante el día.