Los países pequeños deslocalizan más

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Duración lectura: 2m. 19s.

Las deslocalizaciones hacen correr ríos de tinta y evocan una imagen preconcebida: países grandes y altamente desarrollados que trasladan empleos a países de más bajos salarios. La realidad es más matizada: los países que más deslocalizan son casi todos pequeños y el sector servicios solo supone una pequeña parte del total. Esto es lo que han encontrado dos profesores del IESE Business School, Pablo Agnese y Joan Enric Ricart, en un estudio sobre la incidencia de este fenómeno en numerosos países, tanto grandes como pequeños (IESE Insight, septiembre 2009).

El estudio, titulado Deslocalización: hechos y cifras por países, cubre el período 1995-2000. Los autores descartan una medición directa de las deslocalizaciones, ya que implicaría elaborar un índice directo y comparable en todos los sectores. Prefieren mediciones indirectas, que pueden realizarse a partir de los registros oficiales de los países, recopilados por el FMI y la OCDE. En particular, los investigadores han clasificado los países a partir de las tablas input-output de la OCDE, así como de la valoración que hace el FMI del PIB nominal de cada país.

Según estos índices, los diez países que más deslocalizan son casi todos pequeños, lo cual es lógico: países pequeños, como Irlanda, Hungría, Taiwán, Austria y Portugal dependen -siempre en términos relativos- más de la deslocalización como forma de comercio internacional. Las grandes potencias económicas -Estados Unidos, Japón, China, India y Brasil- quedan en los últimos puestos, mientras que en la franja media se sitúan Italia y el Reino Unido.

España, Canadá y Alemania se salen de este patrón. La explicación que sugieren los autores es que los tres países limitan geográficamente con mercados grandes y abiertos; en el caso de España con el norte de África y, por razones de afinidad cultural, con Latinoamérica; Canadá con Estados Unidos; y Alemania con la región de Europa del Este.

¿Son las empresas manufactureras más propensas a deslocalizar que las del sector de servicios? El análisis empírico de Agnese y Ricart demuestra que el sector manufacturero sigue siendo el que más deslocaliza, mientras que los servicios constituyen una pequeña parte del total. Además, los países grandes deslocalizan servicios mucho menos que los pequeños, como Irlanda, Luxemburgo, Eslovaquia y la República Checa.

Aun así, es previsible que con el rápido avance de las comunicaciones cualquier trabajo que pueda hacerse “a través de un cable” se podrá deslocalizar rápidamente. De ahí que los autores esperen que la deslocalización de los servicios experimente un rápido crecimiento.