Europa sigue siendo la zona que atrae más inversión extranjera

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Duración lectura: 2m. 31s.

A pesar de la inquietud que existe en Europa sobre las deslocalizaciones de empresas hacia países de menores costes laborales, la Unión Europea es todavía la zona económica que en 2003 atrajo más flujo de inversiones extranjeras directas (compra de empresas y toma de participaciones accionariales). China deslumbra hoy a los inversores extranjeros, y ella sola se llevó 57.000 millones de dólares del total de 575.000 millones de inversiones directas en todo el mundo.

Según datos recogidos en The Economist, en 2003 las inversiones extranjeras directas (IED) se repartieron así por zonas económicas (en millones de dólares):

Unión Europea 271.000

Asia-Pacífico 110.000

Norteamérica 87.000

América Latina 50.000

Europa del Este 26.000

África y Oriente Próximo 11.900

En la UE los tres países que no han adoptado el euro (Reino Unido, Dinamarca y Suecia) han visto reducir su porcentaje en la IED con respecto al total de los Quince.

China es el destino preferido de los inversores extranjeros según un sondeo realizado por la consultora Ernst & Young entre 500 inversores mundiales, del que da cuenta Le Monde (28-V-2004). No en vano la IED en China creció un 8% en 2003, a pesar de que los flujos mundiales de inversión bajaron por tercer año consecutivo.

En la clasificación mundial de los países predilectos de los inversores, EE.UU. figura en segundo lugar, y a continuación vienen varios de Europa occidental y central (Alemania, Reino Unido, Polonia, República Checa).

Tras preguntar tanto a grandes como a pequeñas y medianas empresas, se observa que las empresas de Europa occidental tienden a invertir en Europa del este. Las compañías americanas invierten, en primer lugar, en el continente norteamericano y en Europa occidental. Y las empresas asiáticas escogen sobre todo a China.

Según el informe de Ernst & Young, en Europa hubo 1.933 nuevas implantaciones internacionales de empresas (compra, instalación o ampliaciones). Los países que atrajeron más implantaciones fueron Reino Unido (23%), Francia (16%), Alemania (6%), España (6%) y Rusia (6%).

Las tendencias indican un progresivo crecimiento de las implantaciones en países de Europa central y oriental. Son las propias empresas de Europa occidental las responsables del 70% de las nuevas implantaciones en el este. Rusia vuelve a interesar a las empresas internacionales después de haber sufrido una crisis monetaria hace seis años. En su capacidad de atraer empresas, Rusia se eleva casi al nivel de Alemania, la cual está experimentando una caída estrepitosa (-28% el año pasado). Otro país que no despierta confianza es Italia, que no aparece entre los 15 países europeos con más inversiones internacionales.

Entre los factores que les hacen atractivos a los inversores, los países de Europa del este son apreciados por el bajo nivel de costes salariales y sociales, el Reino Unido por la flexibilidad laboral, Alemania por la calidad de innovación e investigación, y Francia por sus infraestructuras, aunque tiene en contra los fuertes costes salariales y fiscales y la rigidez del derecho laboral.