Cambios en los hábitos sociales de países de la OCDE

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La OCDE acaba de publicar la quinta edición de su informe “Society at a glance”, una compilación de datos que pretende ayudar a conocer la forma en que la sociedad evoluciona, a lo largo de los años, en distintos aspectos. Variables como la tasa de matrimonios y de divorcios, el empleo, los índices de obesidad y de altura o las horas de sueño se presentan como indicadores respecto de los temas que se analizan: autosuficiencia, equidad, salud y cohesión social. Para esta última edición se han utilizado encuestas realizadas en 2006, y que se basan en muestras representativas de entre 4.000 y 20.000 personas en cada país.

Trabajo y ocio

Según datos del estudio, los franceses se llevan la palma en horas diarias de sueño, aproximándose a las nueve. España, con algo más de ocho, se queda en tercer lugar también por debajo de Estados Unidos, que ocupa en dormir más de ocho horas y media al día. Por el contrario, los que más tiempo pasan despiertos son los coreanos, japoneses y noruegos, que duermen casi una hora menos que los franceses.

En cuanto al ocio, definido en el estudio como “tiempo residual que no se ocupa en el trabajo remunerado”, el abanico varía desde el cuarto de jornada que los noruegos dedican a distraerse hasta el escaso 16% que pueden darse los mexicanos. Estos últimos, sin embargo, invierten la mitad de aquel ocio en ver la televisión, un hábito que comparten con los japoneses (dedicados en un 47% de su tiempo libre a eso o a escuchar la radio). Frente a esta pasiva forma de distracción, los turcos destinan el 11% -el triple que el resto de los socios de la OCDE- a departir con los amigos.

El sexo también parece influir en la cuestión del tiempo libre: en Italia, por ejemplo, los hombres tienen 80 minutos más de ocio que las mujeres, ocupadas durante esos ratos en labores domésticas. En Noruega, en cambio, parecen repartirse mejor las cargas, porque el tiempo libre es prácticamente el mismo para uno y otro sexo.

También hay que tener en cuenta que el tiempo dedicado a las compras se considera como “trabajo no remunerado”, y por lo tanto disminuye el tiempo libre. También se sabe que las mujeres dedican más tiempo a las compras que los hombres. Por ejemplo, en EE.UU. los hombres dedican una media de 43 minutos al día, frente a 59 minutos las mujeres. En Alemania, 49 minutos los hombres y 66 minutos las mujeres. Y en Italia, 33 minutos los hombres y 53 minutos las mujeres. Por eso el informe advierte que es posible que el tiempo de shopping tenga un componente de ocio más acusado en el caso de las mujeres.

Los datos sobre índices de fecundidad manejados en el informe revelan un moderado incremento a partir de 2002 (de 1,60 al 1,66 hijos por mujer), con picos en Reino Unido, Francia, Suecia, España y la República Checa que se explican por la cantidad de mujeres que han tenido su primer hijo tras retrasar la edad para hacerlo. Otros factores, como las ayudas familiares y a las mujeres trabajadoras, han podido influir también en este aspecto.

La indagación sobre el ocio ha dejado traslucir la poca actividad física en los países de la OCDE. España, muy en consonancia con el semillero de deportistas de elite en que se ha convertido, es donde más tiempo ocioso se destina a las actividades deportivas, con una proporción que sin embargo sigue siendo de menos del 13%.

El tiempo en la mesa

La Francia gourmande, aunque cada vez menos reticente a la fast food, sigue ostentando el récord de nacionales que más tiempo invierten en comer: más de dos horas diarias. Los datos de la OCDE parecen dar a entender que en los países donde más tiempo libre se pasa sentado a la mesa las tasas de obesidad son también de las más bajas. Así, los italianos, franceses y japoneses, con un índice de masa corporal bastante a tono y por debajo de la media, dedican al condumio casi dos horas por día, frente a los escasos 80 minutos que se reservan para ello los norteamericanos, los canadienses o los mexicanos. Y mientras que Italia se cuenta entre los Estados con población más delgada, registrando sólo un 10% de obesos, la potencia norteamericana llega en este renglón al 34,3%. En España, las comidas duran una hora y cuarenta minutos.

Los ingresos y la felicidad

Otra aparente paradoja es que aunque los mexicanos tienen el ingreso per cápita más bajo en la zona OCDE -con un promedio de 10.000 dólares anuales-, su grado de satisfacción con la vida que llevan es tan alto como el de los habitantes de Luxemburgo, que con 55.000 dólares son los mejor pagados de entre todos los que el informe ha tomado en cuenta.

Luxemburgo es igualmente el país con más ciudadanos nacidos en el extranjero. Canadá, que ocupa el quinto lugar en este mismo ranking, es también uno de los países con mejores ingresos por persona y con ciudadanos más satisfechos, superado en esto último sólo por Dinamarca, Finlandia, los Países Bajos, Noruega, Suiza, Nueva Zelanda y Australia. Con todo, tanto los canadienses como los japoneses, los americanos, los portugueses y los húngaros pensaban en 2006 que su calidad de vida se había deteriorado desde el año 2000.

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