Sudáfrica: la cuenta corriente en el teléfono móvil

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Duración lectura: 1m. 56s.

Casi medio millón de sudafricanos emplean ya sus teléfonos móviles como banco y sistema de pago habitual. En Sudáfrica, 16 millones de personas no tienen cuenta bancaria pero el 30% de ellas, tienen teléfono móvil. Tras un análisis de mercado, el banco Wizzit lanzó una campaña para captar nuevos clientes a través de un novedoso sistema bancario que solo precisa tener teléfono móvil.

Nació así un banco para personas con pocos recursos, con escaso acceso a la tecnología, educación básica y con mínimas posibilidades de trasladarse habitualmente a las sucursales bancarias. Los titulares de estas cuentas usan mensajes de texto (SMS) para hacer pagos, cursar transferencias o cargar la tarjeta telefónica; también pueden hacer depósitos en las estafetas de correos y en algunas sucursales bancarias. Muchas empresas ingresan los sueldos de sus empleados en estas cuentas celulares.

De esta forma, el banco Wizzit proporciona todos los servicios fundamentales de una cuenta bancaria convencional. Pero a diferencia de sus competidores (FNB y MTN), Wizzit no exige que los usuarios tengan cuenta corriente. Además, el sistema es compatible con los teléfonos móviles de primera generación, que son los más comunes en las zonas pobres.

Los clientes pueden pagar a través del teléfono móvil en panaderías, peluquerías y cualquier tipo de establecimiento comercial que disponga de una cuenta Wizzit. Para facilitar las compras, Wizzit publica los nombres de las personas, comercios y empresas que lo usan. Junto con esto, no se precisa una cantidad mínima para realizar un pago, con lo se hace honor al lema del banco: “Pague como le vaya bien”. Los costes de cada transacción bancaria son hasta tres veces más bajos que los de los bancos tradicionales.

Para poner en marcha la iniciativa, Wizzit contrató a unos 800 recién licenciados en paro (“Wizz Kids”) para que visitaran aldeas y explicaran el sistema a la población. Hasta ahora, el sistema resulta ventajoso para ambas partes: Wizzit ahorra en establecimientos bancarios y el público no tiene que desplazarse para realizar pagos sencillos. Una nueva demostración de que existen posibilidades de negocio en los países pobres. Mucho dinero en pocas cantidades sigue siendo mucho dinero.

ACEPRENSA