Ética y medios de comunicación

Niceto Blázquez

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

BAC. Madrid (1994). 746 págs. 4.850 ptas.

Un viejo adagio dice que los abogados ahorcan sus errores, los médicos los entierran y los periodistas los divulgan. Esta obra repasa los factores que influyen en la actual crisis de credibilidad de los medios de comunicación. Entre otros, la mentalidad posmodernista, la parcialidad, la invasión de la intimidad, los conflictos de intereses, la falta de informadores especializados, la manipulación, la propaganda al servicio de ideologías y finanzas, las noticias de laboratorio, el sensacionalismo, etc. El autor cree que todos estos factores reclaman un tratamiento ético, y con rigor sistemático acude al criterio de la razonabilidad como guía en el ejercicio responsable de la libertad de expresión.

El libro trata por separado la información escrita, la audiovisual y la publicitaria. Cada capítulo se completa con abundante bibliografía. Y, aunque no es un libro jurídico, se apoya en la copiosa legislación deontológica, tanto interna como internacional. A lo largo de toda la obra están presentes los grandes problemas éticos de los medios de comunicación social, especialmente la objetividad y la veracidad informativa, el alejamiento de la realidad que está detrás de las representaciones figurativas y la manipulación de la libertad personal a través de las técnicas publicitarias. Todas las cuestiones se abordan según un mismo esquema: génesis histórica, referencia al momento actual y diversas soluciones a la luz de la ética “perenne”.

El P. Niceto Blázquez es consciente de que se puede no estar de acuerdo con las soluciones que propone, pero mantiene que no cabe negar la necesidad de una mayor responsabilidad en el ejercicio profesional de la comunicación. Por eso denuncia, sin generalizaciones ni concesiones, lo insatisfactorio de los códigos deontológicos actuales que se limitan a las recomendaciones de buena voluntad y cuyas fuentes son, a veces, el pragmatismo y la casuística. También se enfrenta con ánimo positivo a todo ese mundo colateral al informativo y que lo desprestigia: la manipulación deliberada, el servicio a minorías organizadas, la falta de voluntad ética, el grosero periodismo de paparazzi, el monopolio de las fuentes.

La obra pretende ser una llamada de atención a informadores y empresarios, en ocasiones inmersos en combates ajenos al quehacer informativo responsable.

Ignacio F. Zabala

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares