En este ensayo póstumo, el autor profundiza en el carácter no empírico de los conceptos que sustentan la vida pública, y concede especial importancia al de sociedad civil, no siempre bien entendido.
Esta novela sobre las vicisitudes de una familia durante la Guerra Civil sorprende por su calidad literaria, pero el maniqueísmo ideológico y la obsesión contra la Iglesia restan equilibrio a su propuesta.
En estas conferencias impartidas a universitarios, Borges no solo abordó las técnicas para construir una obra de ficción, sino la relevancia de una lectura inteligente y las relaciones entre la literatura y la realidad.
Un conocido dramaturgo inglés comienza a los 65 años un diario en el que repasa, de forma mordaz, los principales momentos de su vida y las vicisitudes de su familia.
El autor de este ensayo decidió dejar su puesto como periodista en The New Yorker para convertirse en vigilante del Met de Nuevo York y encontrar consuelo y sentido cuidando cuadros
Con imaginación, buena ambientación y un desarrollo verosímil, el autor describe la complicada vida del protagonista, uno de los ladrones ajusticiados junto a Jesús.
Con sensatez y el equilibrio, el autor aboga por un desarrollo de la técnica que sea humanizador, es decir, que parta de los principios del humanismo occidental.
La joven protagonista, de origen indio, afronta la pérdida de su madre y la desolación de su padre. La práctica del squash le servirá como metáfora para abordar estos problemas.
Se reedita ahora esta entretenida oda a las librerías, mezcla de anecdotario histórico y libro de viajes, que en pocos años se ha convertido en todo un clásico sobre el tema.
Un ameno acercamiento a la historia del pensamiento matemático, con especial atención a lo menos conocido, que logra el difícil equilibrio entre rigor científico y tono divulgativo.
La novela aborda un drama familiar poco tratado en la literatura: la adicción a las drogas de una hija. Lo hace sin sentimentalismos, pero con una ternura que mitiga la sordidez.
Estas semblanzas de escritores (Pasternak, Greene, Waugh, Solzhenitsyn, Magris, Lampedusa, Brodsky) se centran más en el valor antropológico que en el literario de sus obras.