El cónclave. Historia de una institución

TÍTULO ORIGINALIl conclave. Storia di una istituzione

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Herder. Barcelona (2002). 221 págs. 15,67 €. Traducción: Marcello Tombetta.

Profesor de Historia en la Universidad de Modena/Regio Emilia, Alberto Melloni resume la historia de la elección papal e introduce al lector en los mecanismos del cónclave contemporáneo. Sin olvidar la fe en los caminos de la providencia, intenta un estudio histórico evitando la falsa alternativa entre un espiritualismo excesivo y una mera historiografía ideológica.

Melloni proporciona una visión panorámica del modo de elección del Papa desde sus inicios, la introducción del cónclave de cardenales en el siglo XI, y su evolución hasta nuestros días, con particular atención a los cónclaves del siglo XX. Analiza brevemente las normas de Juan XXIII (1962), las de Pablo VI (1975) y, sobre todo, las de Juan Pablo II (1996), actualmente vigentes, derivadas de la experiencia directa de los dos cónclaves en que participó Karol Wojtyla, y que acogen además treinta años de recepción postconciliar.

El motivo del cambio radica en la promulgación del nuevo Código de Derecho Canónico en 1983 y, también, en la “conciencia de una nueva situación que está viviendo la Iglesia”. Además de establecer como sede de elección la Capilla Sixtina (“donde todo contribuye a alimentar la conciencia de la presencia de Dios”), cuya sacralización es un dato absolutamente nuevo, las normas de Juan Pablo II dejan lugar sólo al escrutinio por mayoría, primero cualificada y, tras un lapso de tiempo, simple.

En este sentido, resultan interesantes los capítulos que se refieren a la “Fisonomía del colegio cardenalicio” y a su “Invariabilidad y mutaciones”. Juan Pablo II no sólo ha continuado con la internacionalización del colegio cardenalicio, sino que ha representado en el cónclave a nuevos países. Escribe Melloni: “La legitimación que estos países adquieren es sumamente fuerte e inédita: en ningún organismo internacional existe una paridad entre países ricos y pobres como en el colegio cardenalicio”. El sagrado colegio sigue siendo el medio que mejor garantiza el romanismo y la universalidad.

Melloni acoge algunos tópicos -equivocándose incluso en algunos datos- al referirse a los movimientos eclesiales y organizaciones de fieles en el siglo XX, y a su presunta influencia en los futuros cónclaves. Aun así, el libro puede resultar interesante por su síntesis histórica y su análisis.

Rafael de los Ríos