Aislado entre vías férreas, autopistas y un río, el barrio de Vallbona es el hogar de más de 1.300 personas en el extrarradio de Barcelona. José Luis Guerín (En la ciudad de Silvia, En construcción) ha dirigido su mirada, díez años después de su última película, hacia estos personajes reales que viven en el principio del siglo XXI como si aún estuviesen a finales del XIX. Por eso quizá su documental tiene aroma de western de John Ford, cineasta al que Guerin dedicó su sensacional Innisfree en 1990.
La película fue presentada en el Festival de San Sebastián, donde obtuvo el Premio Especial del Jurado y el aplauso unánime de crítica y público. En el pase abarrotado del Kursaal sorprendió la respuesta de los espectadores, que conectaron con e…
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