Nuevos documentos diplomáticos confirman la oposición de Pío XII al nazismo

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Duración lectura: 3m. 7s.

Documentos diplomáticos dados a conocer por el historiador estadounidense Charles Gallagher confirman la oposición de Pío XII al nazismo, ya en 1938, cuando era Secretario de Estado. The New York Times (31-VIII-2003) se hace eco del resultado de las investigaciones de Gallagher, profesor de la St. Louis University y jesuita, que se han publicado en el semanario America (1-IX-2003).

Gallagher, que fue policía y está preparándose para recibir la ordenación sacerdotal, encontró dos importantes documentos. El primero estaba en el archivo del embajador Joseph Kennedy que se conserva en la Biblioteca Presidencial John F. Kennedy de Boston. El embajador Kennedy, que lo fue en Londres entre 1938 y 1940, recibió el memorando del entonces Secretario de Estado Pacelli en abril de 1938, que le rogaba “trasladar sus personales puntos de vista a su amigo en casa [una muy probable alusión al Presidente Roosevelt]”.

Pacelli expone la desaprobación de la Santa Sede al apoyo de los obispos austriacos a la ocupación nazi, que se realizó coactivamente, y señala las constantes violaciones del Concordato por parte del Tercer Reich. Además, el Cardenal lamenta que la iglesia “sufre la impotencia y el aislamiento en sus diarios esfuerzos contra toda clase de excesos políticos, desde los de los bolcheviques hasta los de los nuevos paganos surgidos entre las jóvenes generaciones arias”. Pacelli señalaba “la total ausencia de una prueba de la buena fe del régimen nazi”, con lo cual “es impensable la posibilidad de un acuerdo” con los nazis.

El segundo documento fue hallado por Gallagher en la Universidad de Harvard. Está firmado en 1939 por Alfred Klieforth, cónsul general de los EE.UU. en Berlín en los años veinte. En 1937, tuvo una entrevista de tres horas con Pacelli sobre la situación en Alemania. “Sus puntos de vista, aunque eran bien conocidos, me sorprendieron por su rotundidad”, escribió Klieforth, relatando la conversación. “Dijo que se oponía invariablemente a todo compromiso con el nacional socialismo. Consideraba a Hitler no solo como un bribón poco de fiar, sino como una persona fundamentalmente perversa. No creía a Hitler capaz de moderación.”

Gallagher encontró estos documentos mientras realizaba otra investigación sobre un diplomático vaticano. Su impresión es que estos nuevos datos confirman la tendencia de Pacelli a recurrir a la diplomacia reservada y personal contra el régimen nazi.

Una película para salvar judíos perseguidos

Por otro lado, un reportaje del Corriere della Sera (19-VIII-2003) revela una audaz iniciativa de Pío XII para salvar judíos en el año 1943, de la mano del cineasta Vittorio de Sica. En el verano de 1943, el Vaticano -a través de la productora Orbis Universalia- encargó a Vittorio de Sica que filmara una película sobre un grupo de enfermos que parten hacia el santuario de Loreto esperando el milagro. Pero el verdadero prodigio se produjo durante el rodaje, pues un acuerdo secreto establecía que el filme no se debía concluir mientras las tropas nazis ocuparan Roma. De este modo, trescientos hebreos y perseguidos varios, contratados como falsos “extras” y técnicos, pudieron gozar de cobijo en la basílica de San Pablo Extramuros, que ostentaba el privilegio de la extraterritorialidad por ser territorio del Estado Vaticano. Mons. Montini, el futuro Pablo VI, fue el delegado de la Santa Sede para la producción. La puerta del cielo, como al final se llamó la película, terminó de rodarse el mismo día en que las tropas aliadas entraban en Roma. Aunque el hecho ya era conocido, ha vuelto a la actualidad con motivo de un proyecto que pretende realizar ahora otra película que narre el episodio.