El Papa envía un donativo a los católicos de Tierra Santa

El arzobispo Paul Josef Cordes, presidente del Consejo Pontificio “Cor Unum”, visitó del 7 al 10 de noviembre Israel y los Territorios Palestinos para llevar 400.000 dólares de ayuda ofrecidos por el Papa en apoyo a las comunidades católicas.

La violencia y la profunda crisis económica, afirma el prelado alemán, cuyo Consejo tiene por objetivo alentar y coordinar a las instituciones católicas de ayuda en el mundo, están llevando a los cristianos de Tierra Santa a emprender el camino del exilio. Sin embargo, Mons. Cordes considera que los católicos en la región, al testimoniar el perdón y el amor, se convierten en un signo de reconciliación entre judíos y musulmanes.

Este mensaje, dijo, se ofrece sobre todo con las obras de caridad que promueven en la región instituciones católicas. Como ejemplo, puso el caso de la Universidad Católica de Belén, dirigida por Hermanos de las Escuelas Cristianas, que cuenta con unos 2.000 estudiantes, de los cuales el 30% son católicos y el resto musulmanes. En esa Universidad, explicó Mons. Cordes en un encuentro con periodistas, los alumnos aprenden el respeto del otro, con independencia de su religión, y de hecho entre sus estudiantes palestinos no salen terroristas suicidas.

Otro ejemplo es un orfanato dirigido por religiosas de San Vicente de Paúl, en el que se acoge a mujeres palestinas embarazadas cuyos hijos son ilegítimos, y por tanto rechazados. El amor de las religiosas por esos niños es un mensaje para los musulmanes sobre el valor de toda vida humana.

Mons. Cordes reconoció la labor que hace la Custodia Franciscana de Tierra Santa para la conservación de los santos lugares. Pero advirtió que se necesita también la presencia de católicos, de familias, que vivan allí de modo estable para que los santos lugares no se conviertan en piedras muertas.

El prelado explicó en declaraciones a la agencia Zenit (15-XI-2002) que la ayuda caritativa de los católicos se concentra sobre todo en los palestinos porque sus necesidades son tremendas. “Hay una debilidad estructural de la organización palestina, que carece de hospitales, de seguros, de jubilación, y por tanto tienen más necesidades”.

Según Mons. Cordes, los palestinos carecen sobre todo de “libertad y esperanza. Se sienten como en prisión. La falta de libertad de movimientos quita la alegría de vivir. Solo para salir no sé cuántos permisos hacen falta”.

Por último, Mons. Cordes invita a los cristianos a volver en peregrinación a Tierra Santa, como muestra de solidaridad y para reactivar la economía de la región. “La televisión sólo presenta los atentados, pero eso no es lo más representativo de la vida ordinaria”.

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares