El Opus Dei es libertad

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Duración lectura: 2m. 7s.

En un artículo escrito con motivo del primer aniversario de la beatificación de Josemaría Escrivá de Balaguer, Salvador Bernal explica el amor a la libertad que caracterizó al fundador del Opus Dei. Recogemos algunos párrafos del artículo publicado en Diario 16 (Madrid, 17-V-93) con el título “El Opus Dei y las elecciones”.

“Porque me da la gana…”: con esta expresión castiza, el fundador del Opus Dei sintetizaba la respuesta afirmativa del cristiano que compromete su existencia, por encima de condicionamientos o componendas personales. El amor a la libertad fue, a mi juicio, junto con el buen humor, rasgo dominante de la personalidad humana de monseñor Escrivá de Balaguer.

(…) Recuerdo la energía, llena de comprensión, con que el fundador explicaba en Tajamar, a gentes de Vallecas, la libertad de las conciencias, un domingo de 1967: nadie puede elegir por nosotros; cada alma es dueña de su propio destino. Sus palabras excluían por completo el anonimato, tanto en la lucha interior personal como cara a los hombres. Cada uno se juega su propia vida. Por eso, en la prelatura del Opus Dei se conjuga el yo, no el nosotros: los miembros de la Obra no van en grupo, sino abiertos en abanico. Sin libertad no es posible la convivencia pacífica entre los ciudadanos.

(…) Libertad, pues, en la vida política y social. Apertura también en la ciencia y en la cultura. No hay fideísmos que valgan. Ni tampoco opción a clericalismos ni fundamentalismos: porque no caben dogmas en las cosas temporales. (…)

Monseñor Escrivá se emocionaba ante el albedrío, ese gran privilegio del hombre, que aletea en todos los misterios de la fe, sin desconocer su claroscuro. No dejó de aludir con realismo a los tristes voceríos que conducen a trágicas servidumbres. Dirigió el Opus Dei con prudentes normas pastorales. Pero, lejos de todo pesimismo antropológico, manifestó siempre un profundo amor a la espontaneidad personal de los demás, convencido de que la comprensión y la confianza fundamentan una convivencia armónica, plural, plena de libertades.

Escribo en tiempos de campaña electoral, y no está de más que repita la pregunta que hicieron a monseñor Escrivá de Balaguer en el Teatro Gayarre de Pamplona, en octubre de 1964: ¿qué posición tienen los miembros del Opus Dei en la vida pública de las naciones? La respuesta, rota por una espontánea ovación, se inició con estas palabras verdaderas: “¡La que les dé la gana!”.

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