El futuro de Israel, condicionado por el judaísmo ultraortodoxo

Jerusalén.— Israel pasará a la historia, entre muchas otras cosas, por haberse constituido como el único Estado confesionalmente judío. Sin embargo, aunque la imagen que pudiera transmitir al exterior sea de una nación judía homogénea, la realidad es que uno de los principales retos políticos que Israel tiene por delante –además del conflicto palestino– es el de integrar en una misma tierra maneras diametralmente opuestas de entender el judaísmo. La secularización de Occidente no se ha quedado a las costas

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