Despiertan las cuentas “dormidas” en bancos de Israel

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Duración lectura: 2m. 18s.

Una comisión del Parlamento israelí ha dictaminado que varios bancos del país y el mismo Estado han retenido depósitos hechos por víctimas del Holocausto, sin cuidarse de restituirlos a los propietarios o herederos. Esta conclusión, aunque esperada, ha causado disgusto en Israel, por el contraste con la diligencia mostrada con las cuentas “dormidas” de judíos en Suiza y otros países.

Los hechos se remontan a los años veinte, cuando muchos judíos afincados en Europa abrieron cuentas en bancos de la Palestina bajo mandato británico con la intención de apoyar la creación de Israel o trasladarse allí en algún momento posterior. Durante la II Guerra Mundial, muchos de esos fondos, por provenir de países ocupados por Alemania, fueron requisados por los británicos. En 1950, tras el fin de la guerra, Gran Bretaña los entregó al nuevo Estado de Israel. Pero ni los bancos ni el Estado se ocuparon de buscar a los propietarios -muchos de ellos fallecidos en la guerra- de los depósitos, que sumaban 1,4 millones de dólares de la época. La mayor parte de ese dinero está desde entonces en poder del tesoro público israelí, y el resto, en cinco bancos.

En 1997 saltó el escándalo a raíz de algunas denuncias, y en 2000 el Parlamento decidió constituir una comisión para esclarecer el asunto (ver Aceprensa 54/00). Tras cuatro años de investigación, la comisión ha concluido que los afectados son más de 9.000, entre ellos unas 6.000 víctimas del Holocausto. El Estado tendría que restituir 23 ó 133 millones de dólares y los bancos, 8,5 ó 73 millones, según el interés anual que se fije: 3% ó 4%. Para que se efectúen las devoluciones, el Parlamento ha de aprobar el informe y la ley correspondiente.

Estos hechos han provocado duras reacciones en Israel. Efarim Zuroff, director del Centro Simon Wiesenthal en Israel, declaraba: “La investigación se ha hecho tarde. Muchos de los potenciales beneficiarios ya han muerto. De haber sucedido lo mismo en cualquier otro país del mundo, les habríamos tachado de antisemitas”.

Según Colette Avital, presidenta de la comisión parlamentaria, “ni el Estado ni los bancos han prestado bastante atención a este problema; pero no creemos que el Estado de Israel deba actuar de forma distinta a la que hemos exigido a otros países”. Avital hace referencia al interés que puso en su momento el Estado israelí por esclarecer las cuentas “dormidas” de judíos que existían en Suiza. Con ayuda de EE.UU., logró que el gobierno y la banca de Suiza se avinieran a pagar 1.250 millones de dólares en compensación por los depósitos retenidos en más de 54.000 cuentas.