Ayuda a los cristianos que huyen del terror en Irak

La violencia en Irak está provocando la emigración masiva de los cristianos, que antes del conflicto eran 700.000 en una población de 24 millones (cfr. Aceprensa 107/04). Benedicto XVI pidió el pasado 17 de diciembre asistencia para los cientos de miles de iraquíes, cristianos y no cristianos, que se han refugiado en Siria. La asociación Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) ha ofrecido una ayuda de emergencia a los cristianos desesperados por huir del conflicto religioso y la extrema pobreza de Irak.

Mons. Andraos Abouna, obispo auxiliar de Bagdad, ha explicado la labor que la Iglesia está realizando para acoger a los más de 35.000 cristianos que han buscado refugio en Siria. La Iglesia ayuda a estos y otros refugiados a buscar alojamiento, comida y atención médica.

El obispo subraya que los cristianos que aún permanecen en Irak afrontan un peligro creciente. Los refugiados en Siria han informado de que los cristianos -y otros- reciben amenazas de muerte, y que a las mujeres y niñas se las obliga a llevar el velo según la ley islámica.

Benedicto XVI hizo el pasado 17 de diciembre un llamamiento a la comunidad internacional y a las instituciones privadas para que ofrezcan ayuda a los cientos de miles de iraquíes que han encontrado refugio en Siria. Según el Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR), habría en este país unos 600.000 refugiados.

“La Caritas de Siria se está comprometiendo a fondo para ayudarles -recordó el Papa, hablando desde la ventana de su estudio-; lanzo un llamamiento a la sensibilidad de particulares, organizaciones internacionales y gobiernos para que hagan ulteriores esfuerzos para salir al paso de sus necesidades más urgentes”.

Un informe del 2 de diciembre pasado publicado por ACNUR estima que hay al menos 1,6 millones de desplazados internos en Irak, a causa de la violencia, y entre 1,6 y 1,8 millones de refugiados en países vecinos.

En España, la cadena radiofónica Cope y Popular TV han lanzado, junto con AIN, una campaña navideña para ayudar a las familias cristianas de Irak y para trasladar al Kurdistán el Seminario Mayor San Pedro y la Facultad de Teología, donde se preparan los aspirantes a sacerdotes caldeos y sirio-católicos, ante el riesgo que sufren los estudiantes y formadores.

Durante la programación en estas cadenas, se recordará que los cristianos son objetivo continuo del terror en Irak. Según explica AIN, a los cristianos que han abandonado Irak “habría que añadir los que dejan sus hogares para desplazarse al norte, al Kurdistán iraquí y Nínive, zona limítrofe que está protegida por las fuerzas de seguridad del Kurdistán”.

“Las necesidades de estas familias son numerosas, aunque en estos momentos, y en pleno invierno, la Iglesia católica intenta solventar las necesidades básicas de esta pequeña comunidad”, subraya AIN.

El objetivo de AIN es ofrecer a cada familia un calentador de queroseno, un barril del mismo combustible, una cesta de comida básica para 3 meses, utensilios de cocina y toallas. El coste de esta ayuda es de 273 euros por familia y se aspira a proporcionarla al menos a mil familias.

Los islamistas han forzado el cierre de una docena de iglesias, conventos y otros edificios eclesiales en el barrio de Al Dora de Bagdad, antes conocido como “el Vaticano de Irak”, informa Mons. Abouna. El seminario estaba situado allí. La posibilidad de que los seminaristas y los formadores sufrieran ataques era muy elevada. De hecho, el rector, Sami Danka, y el sacerdote caldeo de la iglesia de san Jacobo, Saad Sirup Hanna, fueron secuestrados y torturados por radicales islámicos.

ACEPRENSA

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