Se firma en Gdansk la “Carta de los Deberes del Hombre”

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Varsovia. Un grupo internacional de intelectuales reunidos en Gdansk (Polonia) ha elaborado la Carta de los Deberes del Hombre, fechada el 2 de septiembre de 2000. No son casuales ni la ciudad, ni el momento, ni el tema de esta declaración.

El documento ha sido firmado en Gdansk, ciudad-símbolo de dos acontecimientos que han marcado nuestro siglo: el estallido de la II Guerra Mundial y la caída del comunismo, tras las famosas huelgas del sindicato Solidaridad del año 1980, con Lech Walesa al frente. Se confía en que el spiritus loci haga que esta declaración tenga el debido reconocimiento. La ciudad báltica, precisamente en estos días, celebra también el primer milenio de su existencia y los 20 años de las huelgas de Solidaridad.

Algunos de los signatarios de la Carta son Andrzej Wajda (quien ha recibido este año el Oscar por toda su producción fílmica), Jan Nowak-Jezioranski (el legendario “correo de Varsovia” y más tarde director de la radio Libre Europa), Norman Davis (famoso historiador inglés), Serguei Kowaliow (pensador ruso, conocido por su actividad en torno a los derechos humanos) y el teólogo Bruno Forte.

El presente documento quiere completar la Declaración de los Derechos del Hombre -firmada hace ahora casi 52 años-, indicando que los derechos presuponen correspondientes deberes, y que hay que conquistar la libertad con el esfuerzo por ser fiel a las propias obligaciones. La Carta subraya la importancia de la solidaridad, como “imperativo interno para actuar a favor de los demás”. Señala seis ámbitos que exigen especialmente el cumplimiento de los deberes de cada persona:

– el bien común

– la justicia, frente a toda forma de corrupción

– conocer la verdad y actuar según ella -lo que obliga especialmente a los artistas, científicos y pedagogos-, y formar debidamente la propia conciencia

– la veracidad para informar de acuerdo con la verdad, y no según criterios políticos o comerciales, y el respeto al buen nombre de los demás

– el respeto a la vida

– la familia, comenzando por el deber de los padres de cuidar de sus hijos desde el momento de la concepción

Bruno Forte señaló que con este documento “se desea indicar cómo debería ser el hombre del siglo XXI”. La Carta será enviada a las principales instituciones internacionales, como la Santa Sede, la ONU y la Unión Europea. Pretende servir de orientación a iniciativas similares en otros puntos del globo.

Piotr Kowalski

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