¿Merece Internet tanta influencia en la política?

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Duración lectura: 1m. 42s.

Internet ha democratizado las formas de expresión y se ha convertido en un instrumento con gran influencia en las campañas políticas. Los vídeos, los blogs y los e-mails han roto el monopolio en el seguimiento de los candidatos que hasta hace unos años disfrutaba un pequeño número de periódicos y revistas.

Sin embargo, la capacidad de degradar o exaltar la reputación de los políticos no siempre es proporcionada a los acontecimientos que suceden. En este terreno, La Red ha adquirido un poder mucho mayor del que le corresponde.

Según un artículo de Lee Gomes en The Wall Street Journal, los vídeos, especialmente los de YouTube, han inaugurado una nueva era en la que los votantes experimentan de cerca los acontecimientos, sin los filtros de las cadenas de televisión ni las limitaciones de la publicidad. Pero por eso mismo un hecho insignificante -la cabezada de un candidato durante un acto político- puede tener unas consecuencias insospechadas en su carrera solo por haberse grabado con una cámara y convertirse en pocos días en uno de los vídeos más descargados de Internet.

No todo es cuestión de imágenes; también las palabras han adquirido una relevancia excepcional como consecuencia de la proliferación de blogs, que permiten a las comunidades políticas seguir en grupo el transcurso de una campaña con todas sus incidencias, y de la multiplicación de mensajes de correo electrónico. En esta era de Internet los e-mails siguen teniendo uno de los mayores impactos electorales: se extienden de persona a persona y adquieren una influencia enorme y perjudicial antes de que nadie lo perciba, como cuando la fama del candidato demócrata americano Barack Obama sufrió un desgaste a comienzos de año y tuvo que enfrentarse a los miles de mensajes que corrieron por La Red con declaraciones falsas sobre sus ideas religiosas.

Ver artículo original: Does the Web Deserve The Power It Gained To Influence Politics?