Ambientada en los años posteriores al crack de 1929, La montaña del Eco sitúa al lector en una época marcada por la pobreza, el desarraigo y la necesidad de empezar de nuevo. Tras perder prácticamente todo, Ellie y su familia abandonan la ciudad para instalarse en una zona montañosa donde deberán aprender a sobrevivir con muy poco. Mientras su madre y su hermana Esther viven el cambio como una dolorosa pérdida y añoran la vida que dejaron atrás, Ellie encuentra en aquel entorno una inesperada fuente de felicidad. El bosque, los animales, el silencio y los ritmos de la naturaleza despiertan en ella una conexión profunda con el mundo que la rodea. Esa diferencia de sensibilidad irá abriendo una brecha cada vez más profunda entre la niña y el …
Contenido para suscriptores
Suscríbete a Aceprensa o inicia sesión para continuar leyendo el artículo.