La chica que lanzaba versos al aire retrata el desconcierto emocional de la adolescencia. La historia nos presenta a Blue, una chica cuya vida ha perdido los puntos de apoyo que le daban estabilidad: su padre ha desaparecido, su madre ha rehecho su vida con otra persona y su mejor amigo —el compañero de siempre— ha dejado de hablarle. Y por si fuera poco, en el instituto es objeto de burlas y desprecios.
Con este panorama, Blue vive instalada en una profunda sensación de abandono. Se siente sola, rota, como si el mundo hubiera perdido el sentido. Solo encuentra alivio en la escritura; con ella, el dolor se ordena, la angustia encuentra palabras. En ese proceso crea a Apple, una especie de alter ego literario con el que dialoga y con el que …
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