La autora disecciona la singularidad cultural del país nipón, que tanto puede ofrecer al mundo actual: su sensibilidad religiosa, su sentido de la comunidad, su estética o su pacifismo.
Los cribados genéticos y otras pruebas médicas “a la carta” para atajar enfermedades que quizás nunca aparezcan pueden perjudicar la salud del interesado.