La joven Liza viaja con su madre a una aldea perdida de Rusia para conocer el pasado familiar. Allí descubrirá algunas historias inquietantes que la hacen madurar.
Una generosa antología de citas de novelistas y pensadores sobre el deporte, en la que predomina un tono positivo, aunque también se señalan algunos antivalores.
Sarton ha reunido en este volumen una serie de conferencias que abordan el misterioso tema de cómo desarrolla el proceso creativo en su obra novelística y poética.
A cargo de Javier Jiménez, editor de Fórcola, este libro, concebido como un diccionario personal y literario, condensa la prosa del escritor gallego y presenta un original retrato.
La autora, profesora universitaria, expone los motivos que recomiendan la lectura, especialmente para los jóvenes, y ofrece un valioso método para la selección de títulos.
Una documentada pero asequible introducción a los principales autores y obras de la época, que presta especial atención al contexto político y religioso.
Con esa mezcla de originalidad, erudición y estilo ameno tan característica de él, Freire analiza cómo han ido cambiando el significado y el valor que se da al compromiso.
Inspirada en el testimonio de un judío expatriado en Nueva York, la novela muestra la dura vida de los exiliados y tiende puentes entre culturas y religiones.
Un acercamiento a unos libros con los que suelen identificarse los lectores jóvenes, y que a veces resultan lejanos tanto a las familias como a los profesores.
Murillo, que conoce bien los entresijos y la historia de la industria editorial española, reivindica el trabajo del editor, con una interesante mezcla de idealismo y realismo.
80 años después, Llamazares vuelve a los lugares que recorrió su padre durante su periplo como soldado en la Guerra Civil. Así, el relato del viaje se carga de agudas descripciones y reflexiones.
Con el telón de fondo del conflicto en Irlanda del Norte, la novela se centra en el desarrollo psicológico de las protagonistas, miembros de una misma familia.
Un joven profesor español se traslada a Roma, donde se enamora de una mujer que no acaba de corresponderle. La historia, escrita con un estilo sobrio, se enriquece con agudas observaciones estéticas.
Las memorias de Enrique Murillo, que trabajó para las principales editoriales españolas, revelan las grandezas y miserias de la industria de los libros.
A pesar del duro argumento, la progresiva enfermedad del padre tras un accidente, el autor consigue escaparse del sentimentalismo gracias a un estilo aséptico y crudo.