Papeles para el desamor

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Contrapunto

La Ministra de Justicia francesa, Elisabeth Guigou, ha lanzado una propuesta de divorcio rápido en las alcaldías, al margen de los tribunales. Ya que los esposos se han casado ante el alcalde, ¿por qué no podrían declarar la disolución de su matrimonio de igual modo cuando los dos están de acuerdo? Este “divorcio civil” desatascaría los tribunales, donde las 120.000 causas de divorcio anuales suponen el 10% de los asuntos civiles; sería más rápido (hoy hace falta un año para divorciarse) y permitiría a los interesados ahorrarse entre 7.500 y 15.000 francos (185.000 y 370.000 pesetas) de gastos de abogados.

La propuesta va en la línea de la progresiva desinstitucionalización del matrimonio. Si la ley establece cada vez menos diferencias entre casados y meros conviventes, si todo depende cada vez más de los deseos de los cónyuges, ¿no habrá que evitar también los formalismos judiciales en la disolución del matrimonio? Pero los abogados han puesto el grito en el cielo, y han hablado de “matrimonios de usar y tirar” y de “familias entregadas al caos”. “No hay divorcio sencillo”, advierte la Confederación Nacional de Abogados, que asegura que el abogado es indispensable para aconsejar sobre las repercusiones familiares y patrimoniales del divorcio.

No hay que olvidar que el 28% de los procedimientos que requieren un abogado son causas de divorcio, con lo que la instauración en Francia del divorcio “made in Las Vegas” les privaría de una parte sustancial de su clientela. “Se nos va a acusar de proteger nuestros intereses”, dicen los abogados, pero ellos consideran que su papel es indispensable en bien de las familias. Sea o no por esa razón, es llamativo en los tiempos que corren esta defensa de la vertiente jurídica en las causas matrimoniales frente a los deseos de los cónyuges.

Ahora que el amor hacía gala de prescindir de la ley, parece que el desamor no puede eliminar los papeles.

Juan Domínguez

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares