Padres sin tiempo, niños sin padres

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Duración lectura: 1m. 24s.

El País dedica un reportaje (Lo tienen todo, excepto a sus padres) a esta preocupante tendencia, que cada vez más se observa entre jóvenes de clase media o media-alta. Antes los pisos tutelados por la Administración acogían fundamentalmente a jóvenes de familias desestructuradas, con padres en prisión o toxicómanos. Ahora estos conviven con niños que se han criado rodeados de todos los caprichos y comodidades.

Además, pervive el tradicional recurso a los colegios internados. Sin embargo, algunos psicólogos advierten de que matricular a un hijo en uno de estos colegios es frecuentemente entendido por parte del hijo como un deseo del padre de alejarlo de su vida.

Algunos profesionales califican el desinterés de los padres como una forma de malos tratos. De hecho, la “negligencia por omisión de deber” acarrea perder la custodia.

En las raíces de este problema algunos psicólogos han visto la negativa influencia de algunas teorías educativas, como la que afirmaba que es más importante el “tiempo cualitativo” -el que dedican a sus hijos padres realizados– que el “tiempo cuantitativo”. “Ni cuantitativo ni cualitativo: los niños necesitan tiempo a secas”, afirma en el reportaje Jesús García, pediatra del Hospital Infantil Niño Jesús de Madrid.

A la mala formación de los padres hay que sumar la tendencia aislacionista de muchos adolescentes, favorecida por la extensión de un modelo de amistad o de vínculo en general como el que ofrecen las redes sociales. El joven que tiene 500 amigos en Tuenti no cree necesitar a sus padres, y probablemente esté renunciando incluso a los amigos.