La píldora aumenta el riesgo de cáncer de útero

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Duración lectura: 2m. 39s.

La toma prolongada de anticonceptivos orales duplica el riesgo de padecer un tipo particular de cáncer de cuello de útero, según un estudio epidemiológico norteamericano que publica la revista médica británica The Lancet (1).

El estudio se realizó entre 195 mujeres nacidas después de 1935 a las que se les diagnosticó entre 1977 y 1991 una forma más bien rara de cáncer de cuello de útero (adenocarcinoma). Estos casos fueron comparados con otras 386 pacientes de control, a fin de analizar las variables que en teoría podrían estar implicadas en la génesis de la enfermedad.

De ahí resultó que el riesgo de padecer este tipo de cáncer se multiplica por dos en las mujeres que han utilizado anticonceptivos orales. El riesgo más elevado (4,4 veces mayor) se da entre las que han consumido estas sustancias al menos durante doce años.

Según los autores del estudio, las conclusiones obtenidas pueden explicar que la incidencia del adenocarcinoma de cuello de útero se haya duplicado en Estados Unidos entre el principio de los años 70 y la mitad de los años 80. Este aumento se ha observado también en Gran Bretaña y en Noruega.

Aborto y cáncer de pecho

Otro estudio, sobre la hipotética vinculación entre el aborto provocado y el cáncer de pecho, ha renovado la polémica entre abortistas y pro-vida en Estados Unidos. La investigación, publicada en Journal of the National Cancer Institute, es del Fred Hutchinson Cancer Centre, de Seattle, y ha comparado siete años de historia clínica de dos grupos de mujeres (845 con cáncer y 961 sanas) de edades semejantes.

Concluye que las mujeres de menos de 45 años que han abortado (no naturalmente) tienen un 50% más de probabilidad de desarrollar cáncer de pecho. Aunque es uno de los estudios elaborados con más base estadística, el propio equipo investigador advierte que puede haber inexactitudes y que el estudio no es concluyente.

En cualquier caso, los movimientos pro-vida han aprovechado los resultados para defender su causa, mientras que los partidarios del aborto le han restado importancia. Lo más conflictivo del asunto ha sido que el equipo investigador difundió una media verdad que luego tuvo que completar. Primero dijo que el riesgo de contraer cáncer de mama de las menores de 18 años que abortan después de ocho semanas de gestación es superior a la media. Pero silenció -“para no alarmar a nadie antes de investigar más”- los resultados concretos de su trabajo: que esas mujeres tienen un 800 por ciento más de probabilidades de sufrir cáncer de mama antes de cumplir 45 años.

Y eso ha bastado para encender más el debate. Tanto, que los detalles médicos de la investigación han quedado casi enterrados en medio de la discusión sobre el aborto. Aunque se sabe desde hace años que las mujeres que son madres antes de los 30 años tienen cierta protección contra el cáncer de mama, no está claro el porqué.

_________________________(1) “Oral contraceptive use and adenocarcinoma of cervix”, The Lancet, 1994, vol. 344, pp. 1390-1394.

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