Hijo único, primo único, nieto único

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El tamaño de las familias se está encogiendo en todo el mundo, especialmente en los países más ricos. Según algunas corrientes demográficas, esto era bueno para el planeta; sin embargo, el futuro sigue preocupando a muchos. Ha llegado el turno a las familias de un solo hijo, que pueden tener su lado oscuro, dice un reportaje de Newsweek (23-IV-2001).

El semanario cita al sociólogo francés Jean-Claude Kaufman, quien atribuye el aumento de la familias de hijo único al individualismo. Esta decisión es “un compromiso a medias entre las aspiraciones individuales del padre y la madre y el sueño de constituir una familia. Un solo hijo no es el ideal, pero resuelve la incompatibilidad”.

Esta actitud, dice Newsweek, está empezando a recibir críticas. Se acusa a los hijos únicos de egoístas, mimados e irresponsables. En China, por ejemplo, se les llama “pequeños emperadores” y se les culpa del incremento de la delincuencia juvenil y del materialismo rampante. Los profesores se quejan de lo difícil que les resulta hacerles obedecer y dejar los caprichos.

A menudo esto provoca tensiones y sentimientos de culpabilidad entre los padres. El resultado es que se preocupan mucho más que otras familias de la adaptación social y emocional de su hijo. Carl Pickhardt, psicólogo de Texas, afirma que hay un desproporcionado número de hijos únicos que visitan su consulta. Pero no porque tengan más problemas que los demás sino porque sus padres quieren convencerse de que están haciendo todo lo posible para ayudar a su hijo.

Otras veces, el escrutinio les pone a la defensiva. Quizás por eso proliferan los boletines de noticias, grupos de apoyo, chats y páginas web exclusivamente dirigidos a hijos únicos y a sus padres. Una de ellas (www.onlychild.com) tiene entre sus objetivos acabar con el tópico de que los hijos únicos son caprichosos e irresponsables.

Elogioso, pero también contiene artículos en los que anima a estas familias a dejar de disculparse por tener un solo vástago (al parecer, estos padres suelen tener que escuchar con frecuencia opiniones relativas al tamaño de su familia); a convencerse de que tener solo un hijo es la mejor solución a los problemas demográficos y a sentirse respaldadas e incluso exigir una atención pública específica, pues se trata de la opción cada vez más elegida en todo el mundo.

Sería imposible averiguar qué opinan los hijos únicos de todo esto. Sin embargo, Newsweek señala que la única ocasión en la que la mayoría de los hijos únicos coinciden en que les hubiera gustado tener más hermanos es cuando los padres se hacen mayores o enferman y hay que atenderlos.

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