Francia: del matrimonio al sucedáneo

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Recientes estadísticas de Francia y Gran Bretaña muestran un paulatino retroceso del matrimonio. A la vez es significativo que en Francia las parejas que no se casan se estén pasando no tanto a la unión puramente de hecho, cuanto a una unión registrada, el llamado “pacto civil de solidaridad” (PACS). Por lo demás, el aplazamiento de la descendencia y el aumento de nacimientos extramatrimoniales son otros destacados rasgos comunes de estos dos países, como de muchos de Occidente.

El Bilan démographique 2007, recién publicado por el INSEE, el organismo estadístico francés, confirma la continua disminución de las bodas en los últimos años. Después de un máximo de 305.000 en 2000, el número ha venido bajando un 2-3% anual, hasta 266.500 el año pasado. En cambio, desde 2002 crecen deprisa, un 25% anual o más, los PACS, figura creada para cualquier forma de convivencia en pareja, no necesariamente con relación sexual, pero que de hecho se ha convertido en un sucedáneo del matrimonio. El año pasado se formalizaron 90.000 PACS entre parejas heterosexuales, o sea una por tres matrimonios celebrados el mismo año. A la vez, las uniones homosexuales resultan cada vez más minoritarias entre los PACS: del 25% en 2002 han pasado al 7% en 2006.

En 2005 hubo una aceleración extraordinaria (+50,8%), debida a una reforma legal aprobada ese año, que equiparó por completo el PACS al matrimonio a efectos fiscales. También en 2005 se consumó la igualación de los hijos extramatrimoniales con los matrimoniales. El caso es que, también en números absolutos, el crecimiento de los PACS es mayor que la disminución de matrimonios. En concreto, como señala el INSEE, el total de uniones entre hombre y mujer formalizadas -por matrimonio o por PACS- no baja: sube sin interrupción gracias a los PACS, de los que a 1 de octubre pasado había más de 300.000. Por eso da la impresión de que el PACS está haciendo competencia al matrimonio, pues las bodas empezaron a disminuir un año después de que se creara la nueva unión en 1999.

Los PACS, sin embargo, siguen distinguiéndose del matrimonio en que son mucho más fáciles de disolver, y de hecho se disuelven más. La tasa bruta de ruptura a los seis años desde el inicio de la unión (o sea, la suma de las tasas anuales del periodo), en 2005 era el 15,4% para los matrimonios y el 26,9% para los PACS (datos de un estudio, publicado en octubre de 2007, por el Ministerio de Justicia francés). También influye la mayor inestabilidad de las parejas homosexuales: si no se las cuenta, la tasa de disolución de PACS en 2006 queda en el 18,9%.

Más hijos pero más tarde

También en Gran Bretaña, donde no hay equivalente del PACS, menos para las uniones homosexuales, las bodas disminuyen, según ha dado a conocer la Office for National Statistics (ONS). Las 275.000 de 2006 suponen un descenso del 4% con respecto al año anterior. En este país los números anuales oscilan mucho, pero la tendencia es descendente desde el máximo histórico de 1972 (480.000). En Inglaterra y Gales, el total de 2006 es el más bajo desde 1895.

En casi cuatro de cada diez bodas, al menos uno de los contrayentes ya había estado casado antes, proporción que ha variado poco en el último decenio. Estas parejas tienen mayor probabilidad de divorciarse, señala un estudio publicado por la ONS casi a la vez que las estadísticas de matrimonios. También se divorcian más quienes se casan más jóvenes.

El estudio refleja el aumento de la divorcialidad en las últimas décadas. La proporción de matrimonios que se habían divorciado dentro de los 50 años siguientes a la boda era el 34% en 1980, el 37% en 1987, el 41% en 1994 y el 45% en 2005. Sin embargo, la subida parece empezar a frenarse, pues apenas hay variación de las tasas entre las cohortes más recientes.

Tanto en Francia como en Gran Bretaña ha habido un notable aplazamiento de la maternidad. En ambos países, la edad media de las madres al dar a luz estaba en 26,5 años en 1977; treinta años después, Francia registra 29,9 años y Gran Bretaña 29,6. Otro fenómeno reseñable en los dos es la proporción de nacimientos extramatrimoniales: 49,5% en Francia y 43,5% en Gran Bretaña.

En los dos países prosigue la reciente recuperación de la fecundidad, aunque la tasa francesa en 2007, 1,98 hijos por mujer, es un poco inferior a la del año precedente (cfr. Aceprensa 9/07). Gran Bretaña subió en 2006 a 1,84 hijos por mujer. Este repunte es común a otros países europeos (Suecia, Finlandia, Dinamarca, Austria, y últimamente, incluso España e Italia), pero Francia se lleva la palma (este año, después de Albania: 2,03).

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