En Holanda la píldora anticonceptiva será de pago

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Las holandesas de más de 18 años que usen la píldora anticonceptiva tendrán que pagarla de su bolsillo, pues va a dejar de estar incluida entre las prestaciones gratuitas del seguro de enfermedad. Este es uno de los recortes presupuestarios con que el gobierno intenta frenar el gasto en Sanidad.

Se cuenta que De Gaulle, cuando le propusieron que la Seguridad Social reembolsara a las francesas el coste de la píldora, zanjó la cuestión diciendo: “¿Acaso se reembolsan los gastos de taxi?”. Tras la aparente boutade, manifestaba el convencimiento de que la píldora es un gasto de pura conveniencia que no está provocado por ninguna enfermedad. Al gobierno holandés le ha costado veintidós años llegar a la misma conclusión.

La píldora anticonceptiva entró como prestación gratuita del seguro de enfermedad con el gobierno socialista de Den Uyl en 1973, especialmente a instancias del partido de izquierdas D-66. Hoy día la iniciativa de hacer lo contrario parte de la ministra de Sanidad, Sra. Borst, perteneciente al D-66, que gobierna en coalición con socialistas y liberales. Aun antes de que se debata el plan de recorte presupuestario en el Parlamento, se sabe que cuenta con un apoyo mayoritario.

El partido socialista hace ya más de un año había intentado suprimir la gratuidad de la píldora, aduciendo que no es una medicina, sino que su uso tiene una función social. Esta medida significará para el Estado el ahorro de unos 100 millones de florines anuales (8.000 millones de pesetas).

Los partidos del gobierno están de acuerdo en mantener la gratuidad de la píldora para las menores de 18 años, ya que dicen que así se evitarán embarazos no deseados. Otros métodos anticonceptivos -DIU, diafragma, esterilización- corren a cuenta de la sanidad pública.

El plan de ahorro presupuestario incluye otros recortes. El asegurado deberá pagar de su bolsillo 100 florines anuales como riesgo propio, prácticamente todos los tratamientos dentales, una parte de la fisioterapia, y 10 florines por cada visita al médico de cabecera, hasta ahora gratuita. Se intenta así que la gente no vaya al médico sin verdadera necesidad, aunque se teme que esto les lleve a acudir a los servicios de urgencia en los hospitales.

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