El Tribunal Supremo admite que se puede dar unos azotes al niño.

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Canadá

El Tribunal Supremo de Canadá ha confirmado el derecho de los padres y de los docentes a dar unos azotes a un niño, con la condición de utilizar una “fuerza moderada” y de no emplear objetos como una regla o un cinturón. La sentencia del Tribunal responde al recurso presentado por la Canada Foundation for Children, que deseaba invalidar el artículo 43 del Código Penal, que confiere a padres y profesores la capacidad de emplear una “fuerza razonable” para corregir a un niño que está bajo su custodia. En la sentencia se estima que una pequeña azotaina a un niño es mejor que una familia desacreditada por la acusación criminal de “violencia física”, y que el citado artículo de la ley otorga a los padres y a los docentes “la capacidad de educar razonablemente al niño sin incurrir en sanciones penales”.

Los sindicatos de profesores han acogido bien la sentencia. Sin la protección del artículo 43, ninguna persona se atrevería a tocar siquiera a un alumno por miedo a acciones judiciales, incluso en situaciones graves donde un profesor debe, por ejemplo, emplear la fuerza para restablecer el orden.