EE.UU.: las guarderías son un negocio en expansión

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 2m. 16s.

En Estados Unidos los servicios de guardería son un sector en expansión, que mueve unos 30.000 millones de dólares anuales. Algunos grandes inversores han detectado buenas oportunidades de negocio y han empezado a realizar adquisiciones millonarias.

Varios signos indican un futuro prometedor para las guarderías. En primer lugar, la demanda aumenta, en especial por el creciente número de familias de dos sueldos o a cargo de un solo padre. Hay también buenos augurios políticos: la reforma de la asistencia pública, que pretende poner a los beneficiarios a trabajar, exige dar más facilidades para la custodia de los niños, pues la mayor parte de los receptores de subsidios son madres sin marido. Por otra parte, las familias de clase media son cada vez más exigentes, y para ofrecer el servicio de calidad que piden no bastan las pequeñas guarderías, escasamente financiadas, que constituyen el 64% del sector.

El interés de los inversores se dirige, pues, no a estos centros, sino a las empresas que rigen redes de guarderías. La mayor adquisición registrada hasta la fecha es la de Kindercare Learning Centers, por 576 millones de dólares. La última, por 82 millones, ha sido la de Children’s Discovery Center, comprada por Knowledge Universe, importante entidad financiera especializada en inversiones en el sector de la enseñanza, y el presidente de la empresa informática Oracle. Entre medias, el banco Chase Manhattan compró otra cadena llamada La Petite Academy.

Si la tendencia prosigue, puede cambiar el panorama del sector, del que las cadenas representan sólo el 6%. Hasta ahora, las guarderías han sido sobre todo iniciativas de personas o entidades deseosas de atender una necesidad social, no de hacer negocio. La mayoría (65%) no tienen fin de lucro y son independientes (35%), públicas (8%) o regidas por organizaciones religiosas o fundaciones (22%). El resto (29%) son guarderías lucrativas no integradas en cadenas.

Las redes ven sus principales posibilidades de expansión en las guarderías anejas a los centros de trabajo. Las empresas eran, por lo general, reacias a implantarlas; pero ahora las demandan, porque se enfrentan a una dura competencia por conseguir trabajadores cualificados. Además, están comprobando que, si ofrecen este servicio, bajan el absentismo y la rotación de empleados. Pero más aún que las guarderías de empresa están creciendo los servicios de atención de niños en caso de emergencia, otro negocio prometedor en que las cadenas han empezado a introducirse. Las empresas quieren así evitar que los empleados tengan que faltar al trabajo cuando alguna circunstancia imprevista les deja sin nadie que cuide a los hijos un día entero o durante varios días.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares