El respaldo a los autócratas crece en las democracias débiles

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Putin

El presidente ruso, Vladímir Putin, supervisa operaciones militares en Siberia (Foto: Kremlin)

 

La democracia no atraviesa sus mejores momentos en el mundo. Es lo que sostiene The Economist en un análisis para el que cruzó datos del sondeo World Values Survey (WVS) y del European Values Survey, que ha obtenido los suyos a partir de observar las tendencias en 98 países entre 1995 y 2020. El resultado muestra que el respaldo a los autócratas ha crecido en la mayor parte del globo, sobre todo en las democracias menos consolidadas.

“Desde 1995, el WVS ha pedido a la gente que clasifique diversos tipos de gobierno como buenos o malos para su país. Entre las opciones está la de ‘tener un sistema político democrático’, ‘tener un gobierno militar’ y ‘tener un líder fuerte al que no le preocupan el Parlamento ni las elecciones’. En la última consulta, solo la décima parte de los consultados describió la democracia como algo negativo. Sin embargo, casi un cuarto del total dijo que tener un militar al mando es algo positivo, y más de dos quintos se declararon a favor de un hombre fuerte”.

Según la revista, como promedio, hay un notable incremento de la simpatía por los autócratas en las democracias menos consolidadas, y muy poco cambio de criterio en las democracias maduras que respetan las libertades políticas.

Cita como ejemplo el caso de México, en el que el apoyo al liderazgo de un hombre fuerte creció del 39% al 70% en las últimas dos décadas. En contraste, en Nueva Zelanda, dicha preferencia retrocedió del 17% al 15% en igual período. Además, pese al empuje de los populismos, la fracción de consultados que dijo que la democracia era un mal sistema decreció en 10 de 15 países ricos y libres.

Según un modelo estadístico elaborado por el semanario británico, la probabilidad de que una persona de mediana edad y nivel medio de educación e ingresos, residente en un país democrático avanzado, apoye a un autócrata, subió del 29% al 33% entre 1998 y 2020. En países con democracias renqueantes, en cambio, la probabilidad creció de 44% a 62%. La tendencia es más acusada en Latinoamérica, el sudeste asiático y los países exsoviéticos.

¿Quiénes se decantan más por el liderazgo de los autócratas? Mayormente personas jóvenes, de derechas y con bajo nivel de educación. “Pero en países donde el entusiasmo por los autócratas ha crecido notablemente, el crecimiento parece ser similar en todos los grupos demográficos. Lo que sea que esté llevando a la gente a simpatizar con los hombres fuertes, está afectando a países enteros, no únicamente a sectores dentro de estos”.

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