Universidades prestigiosas apadrinan escuelas con dificultades

Un artículo reciente del Washington Post cuenta la responsable actitud de la Universidad Johns Hopkins respecto a su entorno social, en el este de Baltimore. Esta universidad, especializada en medicina, es vecina de un barrio afectado por la delincuencia y la pobreza. La institución universitaria Johns Hopkins tuvo la energía suficiente para intentar ganar dos batallas a la vez: Por una parte, contribuir a hacer un mejor entorno social que facilite atraer a nuevos alumnos universitarios. Por otra, diseñar un proyecto de reurbanización, que incluye la adquisición de una escuela pública que arrastraba dificultades de viabilidad.

La escuela primaria y secundaria patrocinada tiene previsto desplazarse este año, desde su ubicación provisional, a otra zona de nueva construcción cercana a la universidad. La esperanza es que la nueva escuela, que se llamará Henderson-Hopkins, atraiga a familias de clase trabajadora a un lugar que antes era muy poco atractivo. Las autoridades afirman que han ayudado a cientos de familias afectadas por las obras de construcción y que la escuela dará prioridad de inscripción a los niños de estas familias.

Existen algunas iniciativas similares que han corrido suerte desigual. La Universidad de Pennsylvania dio su nombre y apoyo financiero a una escuela pública conocida como Penn Alexander, que en la última década ha ayudado a rejuvenecer el oeste de Filadelfia. La Universidad de Stanford patrocinó a una escuela de secundaria en East Palo Alto, California, pero también decidió cerrar otra escuela primaria en 2010, en medio del debate sobre la oportunidad de su transformación. La Universidad de Columbia ha otorgado recientemente su apoyo a una escuela pública de Nueva York. Según Susan H. Fuhrman, presidenta del Colegio de Profesores de esta universidad, esta iniciativa “es un riesgo (…) Pero si todas las universidades apoyaran a su entorno urbano, se produciría un gran impulso. Somos vecinos, y tenemos una obligación”, afirmó Fuhrman.

Iniciativa en Oxford

También las Universidades inglesas de Oxford y Oxford Brookes University están participando en un programa escolar financiado por su ayuntamiento, según informa el Oxford Mail. Se trata de una iniciativa para elevar el nivel educativo de las escuelas en algunas de las zonas más desfavorecidas de la ciudad. La medida se produce después de un periodo de malos resultados escolares en las pruebas nacionales. Esta situación ha convencido a las autoridades civiles de la ciudad para involucrar a las universidades e invertir 300.000 libras (345.463euros) en tres años.

El concejal de Oxford Bob Price afirmó: “Vamos a apoyar a los maestros para mejorar las oportunidades de los niños que viven en las zonas más desfavorecidas de Oxford. Esto tendrá un impacto muy positivo en la economía de la ciudad, que beneficiará a todos los residentes”.

En Francia, la prestigiosa universidad privada École Libre des Sciences Politiques decidió, en 2001, facilitar la entrada a alumnos de escuelas secundarias de zonas desfavorecidas. También les ofreció subvenciones económicas. Una década después, la inmensa mayoría de los alumnos terminaban puntualmente sus estudios (ver Aceprensa, 8-09-2011).

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