Profesores universitarios: por la gloria y por la paga

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No puede asombrar que Etiopía, un país pobre, pague poco a sus profesores universitarios: 1.207 dólares PPP brutos al mes, por término medio. Pero, desde otro punto de vista, los profesores etíopes son los mejor retribuidos del mundo, pues esa suma es más de 20 veces el PIB por habitante. Los rusos cobran aún menos, en términos tanto absolutos como relativos; de hecho, Rusia es el único país donde el salario medio de los profesores universitarios no llega al PIB por habitante (es solo el 60%). Esto da una idea de qué país valora más la enseñanza universitaria.

Esas son algunas sorpresas que da el libro Paying the Professoriate, que se publicará esta semana en Estados Unidos y del que The New York Times anticipa algunos datos. Los autores son un equipo internacional que ha estudiado la retribución al personal docente de universidades públicas en 28 países. Además de los salarios medios, analizan la composición (sueldo base, antigüedad, incentivos) y la escala (diferencia entre los profesores recién ingresados y los que más cobran), y los comparan con el PIB por habitante y con las retribuciones medias en otros oficios que exigen cualificación similar. Finalmente, estudian si los profesores en cada país ganan bastante para mantener un nivel de vida propio de clase media o si necesitan complementar sus ingresos con otras ocupaciones remuneradas.

En dólares PPP, el país que mejor paga a los profesores es Canadá, seguida de Italia, Sudáfrica, India y Estados Unidos. Los que menos cobran son los de Armenia, Rusia, China, Etiopía y Kazajstán.

El estudio observa grandes diferencias entre los países que importan talentos de otros más pobres y los que sufren emigración de profesores. Estos últimos, aunque no todos, tienen también más dificultades para atraer a la docencia superior a los graduados más brillantes, porque otros oficios ofrecen mayor recompensa. Por ejemplo, un profesor universitario de Kazajstán viene a cobrar la mitad que los de su misma generación y cualificación equivalente en otros sectores. Pero esto es un problema también en países ricos, como Estados Unidos o Alemania, en estos casos sobre todo porque el salario de entrada es notablemente inferior en la universidad que en las empresas, aunque con la antigüedad se reduce la diferencia.

La baja remuneración hace que el pluriempleo sea una necesidad para los profesores de países como China y Rusia. También es frecuente en Latinoamérica, donde solo el 30% tienen dedicación completa a la universidad.

En fin, en el profesorado todavía hay clases. Dentro de un mismo país, el estudio detecta grandes diferencias de salarios entre los profesores de las universidades de investigación y los de las dedicadas fundamentalmente a la docencia.

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