Los estudiantes de la OCDE pasan al menos 12 años en las aulas

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Duración lectura: 3m. 29s.

La OCDE acaba de publicar su informe anual, “Education at a Glance 2005”, donde compara los sistemas educativos de los países miembros. Este año destaca el aumento del número de años que los estudiantes dedican a su formación, que se prolonga ya a 12 años. Acabar el bachillerato se va convirtiendo en norma, y ser titulado universitario es la opción más rentable en sueldo.

La población de los países de la OCDE dedica 12 años de media a los estudios, y la duración va en aumento. El grupo más numeroso (41%) es el de los que han completado el bachillerato; una tercera parte (31%) solo ha terminado primaria o la secundaria inferior; y el 24% ha terminado estudios universitarios o similares.

En 17 de los 21 países con datos comparables, el 70% de la población (el 90% en seis de ellos) ha terminado los estudios de bachillerato; en cambio, en Italia, España, México, Portugal y Turquía más de la mitad de la población no los ha hecho, aunque en las nuevas generaciones la escolarización es ya superior. Acabar el bachillerato se va convirtiendo en norma en los países de la OCDE.

Los países de la OCDE gastan una media de 7.343 dólares por alumno al año, entre primaria, secundaria y la universidad. Este indicador da una idea del coste de la educación formal. Muestra el gasto, público y privado, en relación con el número de alumnos a tiempo completo. La media del gasto por alumno en los distintos niveles es de 5.273 dólares en enseñanza primaria, 6.992 en secundaria y 13.343 en la Universidad.

De nuevo, las diferencias entre países son muy grandes. Suiza y Estados Unidos gastan más de 11.000 dólares por alumno; México y Eslovaquia, alrededor de 2.000 dólares. España está por debajo de la media, con casi 6.000 dólares (ver gráfico).

El informe insiste una vez más en que el mayor gasto no garantiza necesariamente mejores resultados. La prueba es que Australia, República Checa, Finlandia, Corea y Holanda tienen un gasto por alumno inferior a la media de la OCDE, pero los alumnos logran muy buenos resultados académicos (muy por encima de la media), como demuestra el informe PISA.

Tal y como está diseñado el bachillerato en casi todos los países, la mayoría de los jóvenes que lo terminan comienzan estudios universitarios. El principal incentivo es que sigue habiendo grandes diferencias entre los sueldos de los titulados universitarios (llamados de Tipo A en el informe) y los que han realizado otros estudios después del bachillerato (diplomaturas, estudios de formación profesional de grado superior, etc.: Tipo B).

En casi todos los países, los sueldos suben a medida que se completan más estudios, aunque las diferencias son muy grandes entre países. Así, en Corea, el sueldo de los titulados universitarios es un 27% más alto que el de los que solo han terminado el bachillerato, pero en Hungría es un 174% más alto.

El informe destaca que a pesar de que ha subido el porcentaje de titulados universitarios en el conjunto de la OCDE, no ha habido efectos negativos en la valoración de esta cualificación en el mercado laboral. De hecho, los sueldos de los titulados universitarios han subido un 1% anual en 18 de los 22 países con datos comparables, entre 1997 y 2003.

Para un determinado nivel de educación, los ingresos de las mujeres oscilan entre un 60% y un 80% de lo que ganan los hombres. Según el informe, en esta diferencia influyen las distintas elecciones de carrera y de empleo entre hombres y mujeres, el diferente tiempo que se está presente en la actividad laboral, y la relativamente alta incidencia del trabajo a tiempo parcial entre las mujeres.

Los conocimientos de la universidad no son suficientes ahora. En Dinamarca, Estados Unidos, Finlandia, Suecia y Suiza más del 40% de los trabajadores participan cada año en cursos no formales para mejorar su capacitación. En cambio, en España, Grecia, Hungría, Italia y Portugal solo lo hacen menos del 10%.