Instantánea de la educación en España

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Duración lectura: 4m. 10s.

La Fundación Encuentro ha realizado el informe España 1996 dedicado a la realidad social española, de próxima aparición, donde reúne datos sobre la situación de la enseñanza. El malestar de los profesores a causa de la reforma educativa, la improvisación y contradicciones de los padres en la educación de los hijos, el reparto de papeles entre padre y madre, y la dinámica premio-castigo son algunos aspectos destacables. Las conclusiones se desprenden de encuestas entre profesores de enseñanza pública y privada, y padres con hijos en edad escolar.

Una primera conclusión es que los profesores no están satisfechos. La incertidumbre laboral que genera la reforma educativa y la variedad de papeles que tienen que desempeñar (psicólogo o padre sustituto) provocan desinterés y desmotivación. Cada vez son más los profesores que reclaman la consideración de mero instructor o experto en determinadas materias, y renuncian al papel más vocacional de educador.

Esto contrasta con la valoración positiva que los padres hacen de los profesores. La característica que más destacan es su preparación académica. Sin embargo, esta opinión favorable llega al profesor en contadas ocasiones.

Padres y profesores coinciden en aspectos básicos de la educación: confianza, motivación, acercamiento, valores e ideales. La inmensa mayoría está de acuerdo con la frase “lo que más ayuda en la educación es procurarse la confianza y amistad de los hijos o alumnos”. Sin embargo, unos y otros educan de manera distinta. La educación impartida por los profesores está planificada y se sustenta en la información y el rendimiento. Mientras que la de los padres, con un componente afectivo y protector mayor, se improvisa más. Debido a esta falta de planificación, los padres apenas insisten en actitudes como la autodisciplina, el esfuerzo, la paciencia, encajar los éxitos y fracasos, etc.

Cada vez más, los padres quieren implicarse en la educación de sus hijos. Pero con frecuencia no saben cómo; de ahí algunas contradicciones detectadas en las encuestas: se critica la competitividad pero se educa para ella; se censura el consumismo pero se da todo al hijo; la televisión es mala pero todos la vemos mucho; o el futuro es difícil pero no se educa en el esfuerzo.

Los padres parten del supuesto “todo lo que se invierta en educación es bueno”. La Fundación interpreta que, para los padres españoles, educar es dar: para que no le falte nada al hijo (miedo al futuro); para que tenga lo que yo no tuve (compensación); para que compita en igualdad con otros (expectativas sociales), etc.

Otra tendencia es la mayor simetría del padre y la madre en la educación. Cada vez es más frecuente que la madre trabaje fuera de casa. Lo que está originando el reparto de papeles en la organización de la casa y en la educación de los hijos, especialmente en las familias más jóvenes. Se recupera el papel del padre ya desde la crianza de los hijos y surge un tipo de varón que ha aprendido a no reprimir sus expresiones de ternura. No obstante, el peso de la educación sigue gravitando en torno a la madre, incluso cuando trabaja fuera de casa. Lo que supone un tipo de madre sobreexigida a la que resulta imposible llegar a todo.

Un componente muy extendido de la educación, tanto entre padres como profesores, sigue siendo la negociación premio-castigo. Entre los castigos destacan el no salir y no ver la televisión. Respecto a los premios, ocupan los primeros puestos los regalos y las diversiones. Los profesores tienen más dificultades para reprimir la desobediencia o la indisciplina. El 90% afirma que en alguna ocasión no han tomado medidas para no enfrentarse con la dirección o con la inspección, y el 84%, para no enfrentarse con los padres.

La Fundación propone la conjunción entre padres y profesores para eliminar discrepancias y complementarse en la educación de los niños. Un claro ejemplo es la valoración del comportamiento de los chicos. Los profesores tienden a hacer responsables a los padres de todo o casi todo lo que el niño es y manifiesta, incluso cuando los resultados son positivos. Y los padres culpan a los profesores de los fracasos escolares de los hijos. Los profesores achacan a los padres permisividad, falta de verdadero conocimiento del hijo, tendencia a disculparlo, escasa preparación, desorientación, temor cuando un problema se sale de lo normal, etc.

Por último, la Fundación Encuentro propone mejorar la educación a través de un pacto nacional sobre financiación educativa que garantice un gasto público por encima del 5,5% del PIB, el desarrollo profesional y retributivo de los docentes, y la garantía de la elección de centro.

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