Estados Unidos se enfrenta a una penuria de profesores

Faltan profesores en las escuelas más difíciles y en las asignaturas de ciencias

La necesidad de elevar la calidad de la enseñanza pública, de un lado, y la preocupación por la escasez de profesores, de otro, han marcado durante los últimos años el debate en torno a la educación en Estados Unidos. Las escuelas públicas necesitan profesores cualificados y la prueba más clara es que cada vez gastan más en reclutarlos. El problema es encontrar suficientes profesores, sobre todo de matemáticas, ciencias y educación especial.

Para remediar el fracaso escolar, el Congreso de Estados Unidos aprobó en 2001 una ambiciosa reforma educativa. De acuerdo con esta reforma -la ley No Child Left Behind-, los colegios que no alcanzan el nivel académico mínimo reciben un apoyo especial para lograrlo. Pero si después de eso no lo consiguen, se exponen al relevo del profesorado, cambio de los planes de estudio, conversión en escuela autónoma (charter school), facilidades para que los alumnos cambien de colegio, etc.

El pasado junio expiró el primer plazo para poner a punto todos los colegios. Según las exigencias de la ley, todas las escuelas deben tener profesores “de alta cualificación” en las materias básicas. Esto generalmente significa que el profesor tenga una licenciatura en la materia.

Pero, según los datos del Center for Education Policy que recoge The Christian Science Monitor (30-08-2007), hay 33 estados que todavía no cumplen las exigencias impuestas por la ley No Child Left Behind.

La escasez de profesores capaces de impartir una enseñanza de calidad se debe principalmente a que, desde hace varios años, los profesores de más de 55 años se están jubilando en masa.

También hay que tener en cuenta que los profesores jóvenes se desencantan con su profesión con más facilidad que antes. Según datos de la National Commission on Teaching and American’s Future, que cita International Herald Tribune (28-08-2007), hoy cerca de un tercio de los nuevos profesores deja la profesión al cabo de tres años. Y después de cinco años, casi la mitad ha abandonado.

En el curso 2003-2004, de los 3,2 millones de profesores de la enseñanza pública, abandonaron la profesión docente un 8,4%. De ellos, un tercio por jubilación y un 56% por sentirse insatisfechos o para dedicarse a otra profesión.

La escasez de profesores cualificados es especialmente preocupante en distritos con centros públicos de reputación conflictiva. Para reclutar profesores, los colegios tienen que ofrecer suculentos incentivos económicos. El caso de Los Ángeles es paradigmático. Allí los profesores que se deciden a enseñar en un colegio difícil reciben un complemento de 5.000 dólares anuales. Gracias a estas primas, este año se ha podido contratar a 500 profesores, pero necesita 2.500.

A falta de suficientes docentes, están surgiendo en el país varias agencias de reclutamiento de profesores de primaria y secundaria. Unas intentan atraer a gentes de otras profesiones y reciclarlos como docentes. Para ello establecen programas que se ocupan de dar la formación pedagógica necesaria a los candidatos. Hay cursos para físicos, ingenieros, militares… Por lo general, suelen ser personas maduras, en especial hombres, con una buena motivación.

Otras agencias, como el Visiting International Faculty Program (VIFP), tratan de fichar a profesores extranjeros. Estas organizaciones se encargan de entrevistar a los candidatos tanto en Estados Unidos como en los países de origen. Desde 1987, fecha en que nació VIFP, miles de profesores extranjeros de 40 nacionalidades han enseñado en Estados Unidos (ver Aceprensa 116/01).

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