España: se prepara una reforma de la Formación Profesional

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Dar un impulso a la Formación Profesional (FP) en España, donde atrae menos estudiantes que en otros países europeos, es el objetivo de la Ley de la Formación Profesional y las Cualificaciones, cuyo anteproyecto ha aprobado recientemente el gobierno. Esta nueva ley intentará adaptar la FP a la rápida evolución de las nuevas profesiones. En particular, se trata de fomentar el “aprendizaje a lo largo de toda la vida”, para permitir la constante renovación y la adaptación profesional.

Aunque en los últimos años se han incrementado considerablemente en España tanto la oferta como la demanda de los estudios de FP, todavía se está muy lejos de los porcentajes que registran otros países europeos. En España solo un 41% de los estudiantes que terminan la Educación Secundaria eligen la Formación Profesional (el 59% restante acceden al Bachillerato), frente al 58% de media en la Unión Europea (UE). Solo Irlanda, Portugal y Grecia presentan porcentajes inferiores al español. En los demás países, hay más estudiantes de FP que de Bachillerato: 68% y 32%, respectivamente, en Alemania y Holanda; 72% y 26% en Austria; 54% y 46% en Dinamarca; 57% y 43% en Francia; 67% y 33% en Gran Bretaña; 64% y 36% en Italia.

Con esta nueva Ley se pretende también integrar los actuales tres subsistemas, independientes, de FP: la FP Reglada (que incluye la FP de Grado Medio y Superior, y los Programas de Garantía Social, todos ellos a cargo de la Administración educativa); la Formación Ocupacional, para los desempleados, dependiente de la Administración laboral; y la Formación Continua, destinada a la mejora de las competencias y la cualificación y recualificación profesional, promovida tanto por las empresas como los trabajadores y los sindicatos. La ley reorganizará los tres subsistemas en un único modelo y regulará todo lo relacionado con las correspondencias, convalidaciones y equivalencias.

Como consecuencia de la implantación de la LOGSE, los estudios de FP han cobrado importancia. En el curso 1997-98, 75.766 alumnos decidieron cursar la FP de Grado Medio; en el curso 2000-01, el número subió a 191.550. Un incremento similar se ha dado en los cursos de Grado Superior: de 79.900 alumnos en 1997-98 a 185.928 en 2000-01. En total hay 2.488 centros que imparten los 139 títulos profesionales, con 19,1 alumnos por grupo. En los últimos años también se ha nivelado la proporción entre alumnos y alumnas. Y -dato revelador, y también desmitificador- el 67% de los estudiantes que terminan la FP obtienen empleo dentro de los seis meses siguientes.

Hasta la aprobación por el Consejo de Ministros, esta ley ha recibido el visto bueno del Consejo de Estado, el Consejo Económico y Social, y el Consejo Escolar del Estado. Durante su trámite parlamentario, que comenzará este año, va a contar con la oposición de PSOE, IU y algunas comunidades autónomas, que consideran que ciertos aspectos de la ley invaden sus competencias educativas.

Para las entidades que forman parte del Foro FP (patronales y sindicatos en la órbita de la enseñanza concertada), la ley presenta un acusado componente laboral, que resta importancia a los aspectos más educativos. Para ellos, la ley privilegia la FP Continua y Ocupacional, en detrimento de la Reglada, que debería ser considerada como la base de toda la FP. A pesar de estas críticas, las organizaciones integrantes del Foro FP consideran positivo que se busque prestigiar estos estudios entre los alumnos y que se adapte la oferta formativa a la demanda del mercado.

Adolfo Torrecilla

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