Alternativas para reflotar escuelas públicas en crisis

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 1m. 53s.

Los problemas que atraviesa la enseñanza pública en sistemas escolares tan dispares como los de Estados Unidos o Gran Bretaña se están intentando remediar con proyectos distintos, si bien comparten una nota común: mayor autonomía de los centros y apertura a la iniciativa privada.

En Estados Unidos ya hay más de 1.000 charter schools, escuelas gratuitas y públicas, financiadas y supervisadas por el Estado, pero con un estatuto propio por el que gozan de amplia autonomía (ver servicio 176/94). Los promotores pueden dar al centro un carácter peculiar, diseñando el plan de estudios y la organización escolar. Tienen libertad para gestionar el presupuesto y adoptar criterios de selección de alumnos, dentro de los requisitos de admisión comunes a los centros públicos. Estos centros, nacidos por iniciativa de padres o profesores, surgieron en 1991 para poner remedio al bajo nivel académico de las escuelas públicas, especialmente en las grandes ciudades.

Según The Economist (17-X-98), todavía es pronto para saber si las charter schools son capaces de resolver los problemas de la enseñanza pública. Pero es muy significativa la fuerte demanda de los padres. En sólo cuatro años se ha pasado de 140 centros a 1.000 en todo el país. Sólo en la ciudad de Washington -proverbial por el bajo nivel académico de sus centros, por el elevado porcentaje de abandonos, por el exagerado gasto por alumno y por la inseguridad de las escuelas- nacen 20 nuevas charter schools cada año.

Otra alternativa es la que se va a poner en práctica en Guildorf (Surrey). Las autoridades educativas de este condado inglés han decidido encomendar la dirección y gestión del colegio Kings’ Manor a una empresa especializada en reflotar centros de enseñanza.

La decisión ha levantado las críticas de algunos sindicatos de profesores, pero según las autoridades “había que hacer algo nuevo” a la vista de los malos resultados académicos de los alumnos y los frecuentes problemas de disciplina. Los métodos que usan estas compañías se basan en el despido de los profesores incompetentes, en ampliar el horario escolar y en mantener frecuentes contactos con los padres.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares