Jaime Marqués Olarreaga

27.Jun.2007
Nada más salir del orfanato, Alex encuentra un trabajo como peluquero aunque al poco comienza a robar por la calle. Un día, su camino se cruza con el de Sara, una guapa universitaria, frívola y despreocupada, que es adicta a los pequeños robos. Comienzan a trabajar juntos y a dividirse las ganancias. Pero pronto el destino les pasa factura por incumplir la regla de oro de los ladrones: no enamorarse nunca de un colega.