Rastreadores automáticos de gangas

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Duración lectura: 1m. 41s.

Pasas un buen rato examinando ofertas en Internet y, cuando has visto cuál es la mejor, resulta que ha desaparecido, o el precio ha cambiado. Esta experiencia, bastante común al comprar billetes de avión, está extendiéndose a otros artículos, a medida que crece el comercio por Internet y se endurece la competencia entre vendedores. Pero esto mismo brinda una nueva oportunidad de negocio, que en Estados Unidos algunas empresas han empezado a aprovechar inventando sistemas automáticos que hacen por el cliente la engorrosa tarea de buscar productos y comparar precios, según informa el New York Times.

Con la velocidad a que varían los precios, para encontrar gangas ya no bastan los clásicos buscadores, a no ser que uno tenga tiempo para entrar repetidamente en Internet a ver si sale alguna. En vez de eso, puede decir a Hukkster qué artículo quiere y a qué precio máximo, y le avisará por correo electrónico cuando salga una buena oferta. Hukkster cobra una comisión al minorista si el cliente compra.

Algunos servicios de este género compensan al usuario si después de la compra aparece una oferta más barata. Decide.com garantiza el reembolso de la diferencia dentro de las dos primeras semanas a sus abonados de pago (4,99 dólares al mes). Citibank ofrece lo mismo a los titulares de sus tarjetas de crédito: si en el plazo de un mes encuentra el producto comprado al menos 25 dólares más barato, avisa al cliente, le pide la factura y le reintegra la diferencia. Dice el director general de Citi Cards que hay reembolso en la cuarta parte de las compras por importe superior a 100 dólares, y en casi el 40% de las que pasan de mil.

Los minoristas, por una parte, consideran beneficiosos estos servicios porque les llevan compradores, aunque a la vez les fuerzan a competir en precio. Por otra parte, los rastreadores de ofertas no son los clientes fieles que aspiran a tener.